Mostrando las entradas con la etiqueta musuq harawi. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta musuq harawi. Mostrar todas las entradas

Nayda Mota, Wayrapa qillqayninkuna por Gabriel de la Cruz



Nayda Mota Soto, adopta el seudónimo de Wayra (viento) para dar a conocer sus poemas quechuas: “Wayrapa qillqayninkuna”. Wayra, nació el 23 de julio de 2001 en la provincia de Vilcas Huamán del departamento de Ayacucho. Realizó sus estudios primarios en la IEP Vista Alegre 3088 de Puente Piedra, IEP 38145 Pujas y cursó la secundaria en la IEP José Santos Chocano de Pujas. Actualmente se encuentra cursando sus estudios superiores en la Universidad Nacional de San Cristóbal de Huamanga. 

Desde los estudios primarios le interesó la música y la pintura, en la secundaria empieza a escribir cantos y poemas en su lengua materna quechua. Nayda es una de las voces jóvenes de la poesía quechua contemporánea ayacuchana,  en sus poemas recientes plantea un vínculo en torno a la naturaleza, esto revitaliza y fortalece su sentir por el mundo andino. Un elemento que menciona en su poesía son las nubes como fuente primaria de la vida: “Kuyay puyu//Llapan llaqta asirichik”, de esta manera afirma que la lluvia es la fuente de vida para el mundo andino. En la época de sembrío las primeras lluvias traen felicidad, regocijo a los corazones, fruto de las nubes que trae la lluvia nacerán los maizales quienes han de criar a los hombres fuertes y valientes: “Sarachallay qanmi kanki// allin kawsay apamuq.” 

El amor es una temática elemental que plantea la poeta, en sus versos observamos al amado ausente y la naturaleza sirve de canal para el diálogo entre el yo lírico y el amor.  Percibimos que los elementos de la naturaleza también sufren la desgracia de estar distanciados, por factores diversos: “puyuwan, wayrawan aysaykanakuspam maskamuyki”. Es así que en cada uno de los poemas de Nayda, el elemento presente en su construcción poética es principalmente la naturaleza de donde configura la visión del hombre andino. 


Algunos poemas de

Wayrapa qillqayninkuna

Nayda Mota Soto

1.- KUYAY PUYU:

Urqu patapi 

kuyay puyu

urqu qasapi 

samariq, yuraq puyu 

sumaq yuraq milwa qinam kachkanki,

Wiqiki pachamaman

 chayarimuptinqa 

kusi kusim, 

mama sarapas, 

lliwun kawsaykunapas

kuyayllapaq wiñanku 


Kuyay puyu, 

pachamama kusirichik,

kuyay puyu, 

allpapa sunqun llantuykamuq

Kuyay puyu,

Llapan llaqta asirichik.


2.- SARACHALLAY:

 Kusi achikyariqta 

qawarimuptiymi 

suni paqu chukchayki llipipin  

intipa rapin qina,

chaynallataqmi qumir rapiqi

wayrawan kuyayllapaq pukllan.

Sarachallay qanmi kanki

 allin kawsay apamuq, 

allin runa kallpanchaq.


3.- WAKCHACHA:

Qunqasqa wakcha runachallay... 

chiripi, lasta parapi, riti chawpipi llakiq,

rupaypi, qasa wayrapi  llamkaq makichallayki kachkanraqchum, 

kichkatapas llampuykuq sunquyki qiñallaraqchum...


Wakcha runapa waqayninqa, parapa qaparin qinam pampachasqa

qunqasqa wakcha runapa purisqanqa, pillpintupa pawaynin qinam mana musyasqa...


Maykapiraq musuq inti qispimunman wakcha runapaq, imaypiraq kusi wayta panchirimunman.

Maykapiraq chaskapas , killapas kanchiriwasun, wakcha qunqasqa runata. 


Gabriel de la Cruz.

*Escucha la participación de la poeta en el VI EILA (4:46): https://www.facebook.com/letrassanmarcos/videos/495020728469131

Musuq harawi kichwa: la nueva poesía quechua por Gonzalo Espino Relucé (Eila-UNMSM)

 


Vivan nuestras voces (III Festival Nacional de Poesía en Idioma Originarias) 9 de agosto 2021 Club de Poetas Jóvenes Originarios del Perú


    La poesía quechua de los últimos diez años tiene como referente un ciclo poético desbordante para la cultura y vida. Los hablantes de esta lengua toman la palabra, la hacen suya, ya no solo la raptan, la vuelven su instrumento preferido para hacer la palabra autónoma, “sumaq harawi simita”.  Se define en función del orgullo quechua. Se trata de poéticas en el sentido de un sujeto de cultura explícito y un enunciado en runasimi; un actor que se identifica como hablante quechua, que tiene el castellano como segunda lengua, no siempre bilingüe coordinado, lo suyo es el quechua.


Tiene como contexto nuevos actores como correlato de El Baguazo (junio 2009) que se singulariza con el surgimiento nuevos creadores indígenas tanto en la plástica (Brus Rubio, Graciela Arias, etc.) como en la literatura que empiezan a ser estudiados por la Academia. En medio de políticas gubernamentales que pueden calificarse de inclusivas, por ejemplo, acepta no solo el dato de la lengua sino la identificación étnica de la población peruana en el censo 2017; al año siguiente la canonización del artefacto escritural indígena (Premio Nacional, Ministerio de Cultura, 2018). De este modo, las instituciones como los gobiernos regionales y sus casas de cultura promueven encuentros y concursos de poesía cuyos resultados se difunden. Cusco publica hasta cuatro antologías. 


El cierre provisional concluye con el oxímoron de la muerte, de la pandemia que nos reveló un país sumida en la ilusión del desarrollo y evidenció nuestra crisis estructural en salud, educación y el incremento inclemente de pobreza extrema. Al mismo tiempo, el esfuerzo que pusieron todos y cada uno de  las peruanas, peruanos para enfrentar al Covid 19 como parte de la fenómeno mundial.


Los llamaremos "los penúltimos" (2010…), expresión que utilizará mi buen maestro Fernando Vidal, es decir, aquella literatura reciente. Se trata de un momento interesante porque son voces juveniles las que ha raptado la palabra, que la hacen suya y empiezan a circular en los espacios letrados como creadores quechuas. Coinciden en el periodo por la creación de un tipo de enunciado quechua escrito que pone en evidencia temas innovadores, el desenfado femenino, las fronteras sea en los andes o la vida urbana que va apareciendo sin nostalgia; la continuidad de una percepción andina y los desplazamientos y distancia entre la comunidad, transformada. Los poetas quechuas aparecen como mitmas en la ciudad capital; son sujeto descentrado, sorprendido, que van dominando la mole de la ciudad.  


La presencia de la mujer se hace visible; son creadores, pueden o no ser parte de un grupo, pero circulan de manera silenciosa; ponen sus creaciones en plataformas virtuales (facebook, blog), o participan y animan colectivos que escriben en castellano o lo hacen en quechua, que van a diversos pueblos y recitan su poemas,  como los grupos literarios Yerba Silvestre (Huamanga) y Solo un poema (Adahuaylas).


No son poetas que se adscriben necesariamente a circuitos literarios. La prensa toma nota en las regiones, aunque en Lima no sucede ello. Se ha extendido la producción poética de las mujeres, pero son las más jóvenes las que ponen la nota relevante y disipan su conservadurismo; así, Olivia Reginaldo desarrolla una poesía intensa, simultánea pulcra, innovadora que dialoga con la tradición andina; Irma Alvarez Ccoscco, explora una poesía sabe de lo virtual, que asienta su tono en la memoria tradicional y dialoga con los tiempos actuales, mientras que Wendy Bellido en su poesía sabe de la distancia e imagina ser comunera-madre o Esther Reyna publica sus textos como objetos desafiantes y narrativas-poéticos de la inmediatez. 


Todos, ellos, ellas, además, con una vocación de orgullo,  divulgación y defensa del quechua.


Foto:https://elarticulado.wordpress.com/2019/03/18/el-festival-internacional-en-lenguas-originarias-contara-con-la-presencia-de-chakuq-killinchu/


Periodo en que se publica la revista quechua de arte y crítica Atuqpa Chupan, Kallpa y Ñawray; el primero de un colectivo quechua que no solo lo afirma desde la creación, sino desde la crítica: ellos participan activamente de la defensa monolingüe del quechua, escriben tanto poesía como narrativa. Lo hacen desde el ñuqayku como declaración de su “ser quechua sunqu” para quien “no existen límites territoriales, de tiempo y espacio” (Percy Borda)[1]. En este grupo destaca el creador y crítico quechua Pablo Landeo. Ya no solo se ha establecido el premio Nacional de Literatura Quechua, sino de las iniciativas que se asocian a la academia como Encuentro (Internacional) Intercultural de Literatura Amerindias (EILA),  Coloquio Lengua y Cultura Andina (Cátedra Quechua de San Marcos) o Tuta harawinkuna (que alienta UARM entre  jóvenes quechuas de la Escuela de Educación Intercultural Bilingüe) o la iniciativas independientes como el Supay atuq (27 Setiembre 2020) o el Festival Nacional de Poesía en Idioma Originarias, que va por su tercera versión (Club de Poetas Jóvenes Originarios del Perú).


 

Olivia Reginaldo, "antandofúnebre danzandomuerte", ojoxojo. Foto: <https://ojoxojo.xyz/p=911&fbclid=IwAR0LKTiqxhQ31N06VB5Ef64bETzsc32IF46tay82jr2dAlKQkNm439G5-ho>(10.7.2021)

Se trata de una apuesta: son poéticas que desbordan y al mismo tiempo renuevan la poesía, ya no solo quechua, sino la poesía en general, como será el caso de Olivia Reginaldo. En esta misma lógica pasan de la tradicional, de lenta circulación, llena de prestigio, de la revista para transitar–en plena pandemia- en circuitos virtuales, en diversos espacios académico o no.  

Se trata de una apuesta: son poéticas que desbordan y al mismo tiempo renuevan la poesía, ya no solo quechua, sino la poesía en general, como será el caso de Olivia Reginaldo. En esta misma lógica pasan de la tradicional, de lenta circulación, llena de prestigio, de la revista para transitar–en plena pandemia- en circuitos virtuales, en diversos espacios académico o no.  

Los hay también quienes asumen el libro como expresión diferencias: Percy Borda,  Nina qallu (2016);  Rubén Yucra, Qespiriy (2016); Edwin Lucero Rinza, Runapaq ñawin (2018); Elizabet Ocsa Quispe, Llampu sunqu urpi (2018), o Saúl Gomes, Supaypa suñaynin (2019) .

 Otras dinámicas acompañan este proceso: me refiero a lo que ocurre  Ayacucho, Andahuaylas o Apurímac, donde la visibilidad de la nueva hornada poética quechua aparece como la neblina de Lima, circulan entre los creadores, son parcialmente reconocidos, es un grupo literarios abiertos (Gabriel de la Cruz, Nayda Mota;   Einer Narváez López,  Deisy Huaman; Flor de María Garfias;  Delfina  Paredes   y Vilmar Damiano –Príncipe Mendigo).


Foto: https://indigenasdelperu.wordpress.com/2018/07/28/musuq-harawiqkuna/

Atravesados por la pandemia global,  la sociedad peruana ha vivido las formas más perversas, racistas y de un discurso que busca deslegitimar las últimas elecciones presidenciales del Perú y la burla permanente de un congreso de espaldas a sus electores. 

       La poesía se fue posesionando de los formato virtuales, nuevas entregas, nuevas voces y todo lo que vendrá, después de este cierre provisional.

Gonzalo Espino Relucé (Eila-UNMSM).



[1] En “Qichwa sunqu cotidianidad del runa” escribe:  “Ahora bien, como runas y sacha runas debemos “defender y difundir nuestra cultura y lengua a nivel nacional e internacional” mediante trabajos académicos (artículo, tesis, ensayo, monografía, etc.), hacer literatura, música, danza, comida, etc. Asimismo, debemos dar mayor apertura a la literatura en lenguas originarias en el sector educativo. Entonces, ya no tendremos miedo y vergüenza a nuestro ser runa y sacha runa. Nuestro deber es proteger, cuidar, investigar, defender, renovar, actualizar, difundir nuestro conocimiento andino amazónico.” <https://indigenasdelperu.wordpress.com/2018/09/16/qichwa-sunqu-cotidianidad-del-runa-por-edison-percy-borda-huyhua/> (21.7.2019)


Musuq harawikuna: Los poemas quechuas de Gabriel de la Cruz

 



Gabriel de la Cruz Espinoza, nació en Huascahura-Ayacucho el 24 de abril de 1992 es Poeta, Licenciado en Lengua Española y Literatura por la Universidad Nacional San Cristóbal de Huamanga. Es profesor del Instituto de Educación Superior Tecnológica Pública Manuel Antonio Hierro Pozo. Además, Conforma el grupo de Investigación Discursos, Representaciones y Estudios Interculturales (EILA) de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos y es miembro y fundador del Grupo Literario Yerba Silvestre. Participó en diversos congresos literarios y recitales poéticos a nivel nacional, actualmente curso la maestría en Lengua y literatura en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos.


Gabriel de la Cruz Espinoza


Wañuy taki                                                  

Kuyay wawachallay, kuyay churichallay

maytam ripuchkanki, maytam pasachkanki.

tiyanay iskinachapi, yana chiririnkachay

amaya wawallaytaqa, apakullaychu

amaya churillayta, pusakullaychu. 

Comadre, compadre, qarkaykaysillawaychik

kuyasqay wawachayta, churillayta…

Piniytaq mayniytaq, ñuqallayta qawallawanqa

sapaymakani, wakchamakani

wañuylla ripuylla, qaypallawatin

piniyraq mayniyraq, pampallawanqa

amaya ripullaychu, amaya pasallaychu

kuyasqa churillay, kuyasqay wawallay. 

(…) Chisituta tukulla waqaptin sunqullay rupaq wiqita waqara,

musquchallaypi asisqanki, uytuchallaypi pukllasanqui

kusisqa waqaspaymi, wayta chawpichampi puñuykachisayki

kayllay rikrachaypi kuyaykullasqayki,

hay triste vida, hay triste suerte.

Sapallay waqachkaqta dejaykullawanki

sapallay llakichkaqta saqiykullawanki

intillachu kawaq, wayrallachu kawaq

yupikita lastruykita, qawa qawarispaycha, qipaykita qamuyman.



 






¿Imataq wañuy?

Imtaq wañuy, imataq ripuy

Ripuywan wañuyqa

Uqku sunqullas,

Chulla ñanllas.

Warmapas, machupas,

Chay ñanllantas purinchi.

Wañuyqa taquistin,

Tusustinsi nawpaqta rin,

Yawar mayuman chayaptinchi

Yawar yuchaman chayaqtinchi,

Paray wiqita upyaykuspa

Chiri lastawan kuskanchakuspa,

Qatun ñanninta siqaykunchi,

Qipanchik qamuqkuna,

Yupinchita qawaspan, waqarinku,

asirispanku sunita purichkaspa,

Wiqita waqachkaspa qipanchita pasamunku.

Ay wañuy, ay ripuy,

Musquyniypipas takiqtam rikuyki,

Tutay chiripipas qarawiqtam uyariyki,

Llakisunquntinmi purichkani,

Wiqiñawintinmi kay tiyachkani,

Chayamuspaykiqa,

Wamanpa rapranpi puñuchkaqta pusakuway,

Tayta mamaypa rikranpi puñuchkaqta apakuway,

Mana qipakawsayta yuyañaypaq.

¿Qué es morir?

¿Qué es morir? ¿Qué es irse?

Morir y vivir

Tienen un solo corazón

Es un solo camino

Jóvenes o viejos

Todos caminan por el mismo camino.

La muerte bailando

Bailando anda delante, adelante.

Llegando al rio de sangre

Llegando al lago de sangre

Bebiendo lágrimas de la lluvia

Hermanándonos con la fría nieve

Todos nos vamos por el ancho camino

Así todos vienen detrás de nosotros

Mirando nuestras huellas, lloran,

Después de llorar caminan firmes,

Llorando y riendo al atardecer todos por el mismo camino.

Hay el morir, hay el irse

Hasta en mis sueños siempre te veo cantando

Hasta en el silbido del viento frio, estas ahí.

Estoy caminando con el alma triste

Estoy sentado con los ojos llorosos,

Si es que me vas a llevar, llévame,

Cuando este durmiendo en los brazos de huamani, llévame

Cuando este durmiendo en los brazos de mi padre, llévame,

Para no recordar los días pasados.

Kutimuy

Mayman pawanki, kutimuy

Ama ripuychu, kaypin kuyaqniki waqachkan,

Wiqi ñawintinta saqinki,

Ama ripuychu sapayki,

Kuyaqnikitawan pusakuy,

Wiqillanmi pampachkan,

Manaña kallpayuqta,

Kutimuy.

Ama ripuychu, kuyasqan sunqu,

Putka mayus apachkan sapanta,

kutimuy waqayssiqnin,

icha askamallapas

sunqunpi asiynin kanchariman,

icharaq kuskaykichi

allpapa sunqunpi kusi wiñaypa kawaqchi.

Vuelve

A dónde estás volando, vuelve

No te vayas, aquí está llorando tu amado

Con lágrimas en los ojos dejas

No te vayas sola,

Lleva a tu amado junto a ti

Sus lágrimas están que ahogan

Y él ya sin fuerzas.

Vuelve

No te vayas,

Los ríos caudalosos están que le arrastran

Vuelve y acompaña en su dolor.

Tal vez si vuelves, aunque sea un poco,

En su corazón florezca la alegría,

Quizá los dos

En el corazón de la tierra vivan por la eternidad.


Para comunicarse:


gabriel.delacruz1@unmsm.edu.pe