domingo, 28 de noviembre de 2010

El Chullachaqui en los apuntes de Francisco Izquierdo Ríos




El tema y escritura de Izquierdo Ríos es vernáculo. Me voy a detenerme en una expresión de las tradiciones orales ribereñas. Se trata de Chullachaqui, en esta ocasión voy a revisar tres versiones que acusa nuestro autor. La primera aparece como el relato 32 de Ande y Selva (1939:104-112). Describe a este personaje del imaginario popular de este modo:
“OH, el ‘Chullachaqui’, el diablo de pies desiguales i proteico, que se transforma, de un momento a otro, en gente, en árbol, en ave, en arroyo o en perro, dentro de las verdes soledades de la Selva inmensa, i asusta a los caminantes o rapta, con engaños, a los niños que andan solos, o que así se quedan en los trapiches o en las chozas de las chacras, como también a los adultos…" (ir a
http://gonzaloespino.blogspot.com/2010/08/francisco-izquierdo-rios-el.html).
La imagen que presenta este relato es completa, en breve ofrece diversas versiones. El relato se extiende a partir de la memoria de “Una viejecita eximia relatadora de cuentos de Selva”, su tía Orgía (1939:105); al abuelo Nico que comenta que en la chacra se le apareció, esta vez como su compadre –en el texto, su compadre Danois-, recuerda que hay que amenazarlo con el machete, hablarle fuerte y agrega que cuando chullachaqui desaparece deja “un denso olor a chivo”. A don Pascual que lo diferencia del diablo –cristiano, afirma que aparece en “sitio[s] ‘pesado[s]’”, dice “siempre palabras incomprensibles i gangosas” y hay que hablarle sin miedo, fuerte e invocar a dios. Luego, recogerá también, noticias de la vida cotidiana de la Selva Alta, los pobladores confunden a humanos con el chullachaqui, este será el caso de un joven que mató a su padre porque creyó que era el Chullachaqui. El relato concluye afirmando que “cuando el chullachaqui se transforma en gente siempre tiene una imperfección: la de su pie derecho, que es mucho más pequeño que el izquierdo” (:112).
La presentación este ser imaginario popular es como dije completa. En lo sucesivo aparecerán aspectos mucho más precisos y reiteran las características ya enunciadas en 1939. El Chullachaqui aparece como parte del registro de la novela de aventura, En la tierra de los árboles (1952):
El demonio Chullachaqui se transforma en animal, árbol, agua, hombre, para engañar a la gente y llevarla al fondo de los bosques. Se presenta, de improviso, como un hermoso perro, como deslumbrante mariposa, como una flor exquisita… pero cuando toma la figura humana tiene una imperfección: su pie izquierdo es chiquito, como de criatura recién nacida, como un bola de cerdas o bien como pata de jaguar. (:79)
Con ello se reitera la estrategia del Chullachaqui para rapta a la gente. Se transforma en seres que tienen cualidades que lo hacen atractiva, los desplaza a los bosques profundos y se le descubre por su imperfección, tiene un pie que es más pequeño que el otro (“su pie izquierdo es chiquito, como de criatura recién nacida, como un bola de cerdas o bien como pata de jaguar.”).
En su última publicación, Pueblo y bosque, vuelve a describir a este personaje del imaginario popular. Lo ubica como parte de “una imaginería popular fascinante, mundo de seres misteriosos” (1975:50). Lo define como “Diablo del Bosque”, rastrea el significado de “Chullachaqui, en quechua, significa ‘pies desiguales’; justamente el demonio Chullachaqui, al decir del pueblo, tiene dos pies desiguales, el izquierdo puede ser chiquito como pie de criatura recién nacida, como bola de caucho o cerdoza, como pata de tigre o como una raíz de árbol, mientras el derecho es de tamaño normal.”
El personaje pertenece, “al decir del pueblo”, al universo popular, es uno de los relatos más recurrente de los pueblos ribereños, por ello es parte de las creencias: “Las gentes creen ver las huellas de sus pies en el barro de los caminos.” Más adelante precisa nuevamente a nuestro demonio de la selva:
“El Chullachaqui toma cualquier apariencia, la de un hombre, de un animal, de un árbol, una flor, un arroyo, para engañar y reírse de la gente. Puede presentarse de súbito en la figura de una pariente suyo, de un amigo, y llevárselo con engaños al fondo del bosque, donde recobra su naturaleza de diablo, y entonces se ríe a carcajadas, se burla de la víctima, a quien luego/ deja metido en un espinal o amarrado al tronco o en la copa de un árbol. Puede aparecer ante un niño como un lindo pajarito, como una linda mariposa, como un chanchito, como un perro cariñoso, como una gallina con lindos pollitos, el niño ilusionado los persigue y de pronto el Chullachaqui recobra su verdadera catadura… Dicen que cuando toma la figura de hombre mantiene el defecto de los pies desiguales, por lo que es fácil reconocerle, aunque el condenado hace todo lo posible por ocultar el pie deforme… (:50-1)
Anotación que precisa los contornos del chullachaqui ya en la selva adentro se convierte en lo que es y se burla del raptado “se ríe a carcajadas, se burla de la víctima” y tiene, para nuestro narrador, ascendencia colectiva: “¡Cuántas historias hay en la Selva sobre este Diablo Burlón! Es uno de los personajes fabulosos más populares de esa bella tierra” (:50-1). Del fabulario popular de la Selva, que nos recuerda a este demonio de la Selva, que es uno de los espíritus de la culturas amazónicas. El protector de la naturaleza, uno de los espíritus del bosque.

Gonzalo Espino Relucé




Referencias


Izquierdo Ríos, Francisco. Pueblo y Bosque. Folklore amazónico. Lima: P.L. Villanueva Ed., 1975.
----. En la tierra de los árboles. Lima: Ediciones Selva, 1952 [Novela]
------. Ande y Selva (Tierra Peruana). Lima: Taller Gráfico P. Barrantes C., 1939




Foto El Chullichaqui de Quistococha, Loreto (Perú) tomado de http://upload.wikimedia.org/wikipedia/en/d/dc/El_Chullachaqui_-_Quistococha_(Iquitos,_Peru).jpg

2 comentarios:

Anónimo dijo...

linndooo

Anónimo dijo...

estuvo crevere la leyenda pero no pueden poner otras leyendas y aumenteles
didujos