jueves, 6 de septiembre de 2012

Qosqo qhechwasimipi akllasqa rimaykuna: la antología quechua escribe Gonzalo Espino Relucé


No habíamos presenciado en los últimos años felices coincidencias que afirman las culturas quechuas en nuestro país. Este año se ha publicado la segunda edición de Literatura Huancavelicana / La voz del trueno y el arco iris de Isaac Huamán y   la compilación Ayllukunamanta imaymana willakuykuna/ Mitos y cuentos de pueblos originarios de María Sumire.  A la que se suma la que hoy comentaré.
Las antologías casi siempre corresponden al cierra de un momento o la consolidación de un periodo. Estas a su vez nos permiten intuir las preferencias y silencios. Lo que las convierte a Qosqo qhechwasimipi akllasqa rimaykuna / Antología quechua del Cusco[1] en un referente porque presenta una visión completa del astro del quechua a lo largo de su historia colonial, republicana y contemporánea y, ciertamente, tiene el mérito de inscribir textos que dan cuenta de añejas y recientes escrituras quechuas del Cuzco. La compilación  ha sido realizada por César Itier, Luis Nieto Degregori y Jorge Alejandro Vargas Prado.
Qosqo qhechwasimipi akllasqa rimaykuna es una antología que pone al día lo que en quechua se ha escrito y dicho, desde la palabra que reflexiona sobre la vida, el idioma o la otra que dulzura y hermosea, la palabra del corazón. La edición bilingüe se organiza tomando en cuenta lo dice y canta la gente desde los tiempos de los abuelos. Si aparentemente parece detenerse en la ortodoxia de los géneros, la imagen que nos llega es histórica y plural: junto con la palabra hermosa que identificamos como poesía leemos textos que responden a la necesidad de comunicar y convencer, esto sin renunciar a una configuración básica: la relación entre el pensamiento popular quechua y la densa memoria ilustrada, entre la extensa tradición oral y los casi 500 años de escritura en la letra que aprendimos a partir de 1532.
El libro ha sido dividido en siete secciones: Kawsaymanta willaynawan chaskisimiwan willakuykunawan/ Narración oral;  Sirmunkunawan kunasqkunawan yachanapaq qillqasqakunawan/ Sermones, discursos y ensayos; Waynukuna / Lírica tradicional; Yusinchik yupaychay takikuna/ Lírica sagrada;  Harawikuna / El yaraví; Puymakuna  / Poesía profana; y,  Tiyatrukuna / Teatro. En cada una de las secciones se incluyen los más representativos del período; no solo lo que más o menos se conoce si no aquellos que definitivamente son de escaso acceso, o son referencias especializadas o de coleccionistas.  Una característica importante que podemos resaltar es la utilización de un doble patrón, dos fuentes en la elección de esta selección: las que provienen del universo ilustrado y las que vienen del mundo popular y oral; pero al mismo tiempo, la selección ofrece una imagen histórica de los ocurrido en cada uno de las secciones.  Pienso  en la acertada mirada de los tejido de la tradición oral cuzqueña, como “Isicha puytu” a la producción etnográfica-testimonial como los textos que vienen de Kay pachaGregorio Condori Mamani. O en la exquisitez barroca de “Hanaq pacha kusikuynin” al deslumbrante encanto de la palabra quechua Santiago D. Astete (1872), en “Wakcha kaspachus ñuqaqa…” (¿Será porque soy pobre?); en “La viuda” con la respectiva versión quechua; o, en el escurridizo Juan de Figueredo de “Ñuqapcha ninkich kay qillqasqayta…” (Dirán que este escrito es mío) a la más intensas de las poetas quechuas cuzqueñas, cuyos poemas se conocen básicamente en el circuito virtual: Ch’aska Eugenia Nina Anka Ninawaman. O en el amplio registro del gusto popular como “Valicha” o “Puka pulliracha” (Pollerita Roja). Como ocurre, también,  en la expresión del virtuosismo barroco (Espinoza y Medrano, Centeno de Osma, Valdez) al gran teatro cuzqueño de la identidad (Jara, Zuñiga, Ochoa) o el teatro popular quechua como el fragmento de “El pongo Killkito” de Andrés Alencastre.
Todas las antologías y la Antología quechua del Cusco, no podía ser la excepción, asumen un riesgo: la de seleccionar y al mismo tiempo dejar fuera de la misma a otros textos. Pondré tres ejemplos: 1) la ausencia de las formas rituales como parte del discurso quechua, tal como en las representaciones  de la muerte del Inca producidas en el siglo XX; 2)  el guión del Inti Raymi como invención recreada de una ritual indígena; y, 3) la ausencia de nuestro escritor renacentista, me refiero a los textos poético registrados por el Inca Garcilaso de la Vega (Comentarios Reales (1609), Lib. II, cap. XXVI).
Una agenda que se deriva de Qosqo qhechwasimipi akllasqa rimakuna corresponde a la  lectura de los textos seleccionados, que, de por sí, son el mejor indicador de la existencia de una tradición escrita que se mueve entre el patrón discursivo de occidente –quebrado mucha veces por el indígena- y el que proviene de las culturas populares quechuas, como viene ocurriendo con la poesía contemporánea.  Por lo que resulta interesante preguntarse  sobre las relaciones entre la llamada “literatura peruana” y que aparece como sistema hegemónico y lo que, desde la hegemonía quechua cuzqueña, se ha elaborado y al mismo tiempo la significación del cuzqueño con relación a las otras variedades del quechua y su desarrollo y, en el mismo sentido, en lo que significa la cultura quechua como territorio -políticamente como región- de los quechuas Cuzco
Con todo, Qosqo qhechwasimipi akllasqa rimaykuna resulta un apasionado itinerario por las diversas formas del buen decir del quechua del Cuzco, lo que convierte a esta antología en una propuesta de encuentro entre la letra y el lector anónimo, entre los circuitos letrados y la modesta escuela donde se habla y escribe en quechua y desde donde se aprende la lengua castellana, de allí también, la pertinencia de una edición bilingüe. Un libro que habla de la vitalidad del quechua cuzqueño, una invitación al reencuentro con nuestras culturas andina. Lectura, no solo apasionada, sino necesaria.


[1] Itier, César; Nieto Degregori, Luis; y,   Vargas Prado, Jorge Alejandro (comp.). Qosqo qhechwasimipi akllasqa rimaykuna / Antología quechua del Cusco.  Ed. bilingüe. Cusco: Centro Guaman Poma de Ayala, Municipalidad Provincial del Cusco, 2012. 



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