domingo, 18 de septiembre de 2011

Literatura peruana en quechua, ¿una lectoría quechua? por Gonzalo Espino Relucé

Los más de 3 millones de hablantes quechuas permiten hablar ya no del coleccionistas de libros exóticos –y más precisamente, cosas de indios- y del lector académico, a tipo de lector, al menos eso muestra el éxito de la poesía quechua más recientes y el dato estadístico de un sujeto que accedió a la letra y que espera leer en su idioma lo que en el Perú seguimos llamando literatura peruana.
No es solo un asunto que llega desde la música, a través del huayno, sino que ha entrado en intersticios de la globalización como ha explicado Freddy Roncalla http://hawansuyo.blogspot.com/. Lo es también desde las imágenes que en el cine y la televisión aparecen en la lengua de indios modernos, desde la exitosa incursión de Magalli Solier a la esforzada, aunque esquemática, realización de El último guerrero chanka <http://www.youtube.com/watch?v=2jFAaHGxR5I&feature=related>, pasando por la exitosa presencia de cocina andina -y sus versiones para la exportación- (1) y esto como una asunto que está afectando de manera significativa los gustos alimentarios locales.

Si el estudio del quechua y la palabra quechua supuso el levantamiento un corpus literario en el siglo pasado, este se hizo de cara a la historia y se trabajó principalmente los textos más representativos de la situación colonial. La preocupación se centró en precisar los contornos de los códices coloniales, por ejemplo, en manos de don Teodoro Meneses que trabajó Ollanta o La muerte de Atahualpa, asunto también abordado por José María Arguedas, que le puso su ojo de etnógrafo en la poesía religiosa de la evangelización y al mismo tiempo le dedicó tiempo a traducir del quechua al español los textos.


Los estudios de la lengua y sus producciones textuales quechua permitieron ir organizando el corpus de la literatura quechua. En líneas generales podríamos decir que se trataba básicamente del trasvase de los textos quechuas a la lengua de la ciudad. Si en el pasado -como era de esperar- los quechuas -intelectuales de los 30 y 50, le pusieron atención a la producción discursiva quechua de la colonial, el siglo XXI que comenzó en la década del 90 le pone atención a lo que en la ciudad se llama literatura peruana.




Esto fue en parte el proyecto de un hombre quechua de la llamada generación del 50 don Porfirio Meneses narrador y filólogo quechua, que tradujo a nuestro poeta universal César Vallejo. Manuel Marticorena publicó en Iquitos traducciones de Los Heraldos Negros, pero sus versiones no llegaron al libro. Meneses, en cambio, encontró en la Universidad Villarreal, primero y luego, en uno de los editores más sensibles a los asuntos de nuestra cultura, me refiero a Miguel Ángel Rodríguez Rea, el auspicio necesario para la publicación de su traducción de Trilce. Si ya la escritura vallejiana es compleja no solo por su componente andino sino también por su fuerte carga innovadora y su imperativo de sentido, tenemos que imaginar que su tarea fue sumamente azarosa: difícil transición entre una lengua a otra, sobre todo en Trilce.

Lo cierto es que hay un déficit de traducciones de lo que en el país conocemos como literatura peruana y que no se ha traducido a las lenguas nacionales y es que no hay una política cultural ni menos educativa que haga de la literatura un elemento consustancial a la elaboración de una identidad comprendida como diversa y múltiple. La inversión en este rubro no pasa de ser, en términos educativo, un saludo a la bandera. Se pueden revisar los textos escolares como dato factual para ver que ocurre con la literatura peruana y como está ausente la idea de literaturas peruanas.
Este déficit es tan evidente que no se puede ocultar. No hay versiones de la literatura llamada peruana a las lenguas nacionales, ni en esta aparecen con fuerza las que proceden de las culturas andinas y amazónicas. No encontramos versiones quechuas de Inca Garcilaso de la Vega o Guamán Poma, si me voy a los inicios del siglo XVII o de Ciro Alegría, José María Arguedas, José Mará Eguren, César Vallejo y César Moro; Abraham Valdelomar o los Orkopata si menciono al núcleo de incios del siglo XX. Si bien Ricardo Palma, Alejandro Romualdo y Washington Delgado tienen versiones en las lenguas nacionales, los de Romualdo y Delgado los pocos poemas traducidos al quechua, no han alcanzado la difusión necesaria. La de Palma quedó como un afortunado esfuerzo de Falconí en la Universidad de Huancayo.

Sin duda, este déficit ha empezado a ser enfrentado por el más ambicioso proyecto realizado a la fecha y que corresponde al poeta runa Washington Córdova que ha puesto en circulación traduciones quechuas del cuento moderno canónico y a grupo de autores de lo más significativo de la literatura penúltima. Sus traducciones se empeñan en una cercanía entre el texto original y el texto que traslada al quechua, como ocurre por ejemplo con los relatos de Félix Huamán Cabrera (Ladraviento/ Wayraq Anyaynun). Ha traducido a los siguientes autores Abraham Valdelomar, César Vallejo y José María Arguedas; Óscar Colchado y Feliz Huamán Cabrera; Julián Pérez y Dante Castro.

Si este es más o menos el panorama, se anuncia la publicación del Tungsteno en la versión quechua de Washington Córdova y la más inquietante propuesta proviene más bien de las ladera la poesía, me refiero a la poeta Gloria Cáceres que ha traducido cuentos de José María Arguedas. De esto ya hablaremos en una proxima entrega.


Referencias:
Meneses, Porfirio:
Vallejo, César. Los Heraldo Negros, Yana kachapurikuna. Ed. Bilingüe. Trad. al quechua de Porfirio Meneses. Lima: Universidad Nacional Federico Villareal, 1997 (Biblioteca de la Cultura Quechua)
-----. Trilce Versión quechua de Porfirio Meneses. Lima: Universidad Ricardo Palma, 2008.

Córdova Huamán, Washington:
Arguedas, José María. El sueño del pongo/ Pongopa musquynin. La agonía de Rasu Ñiti/ Rasu Ñitipa wañuyni. Ed. bilingüe. Trad. quechua de Washington Córdova Huamán. Lima: Ed. San Marcos, 2007 (Colección Runasimi).
Castro, Dante. Pishtaco/ Nak’aq. Ed. bilingüe.Trad. quechua de Washington Córdova Huamán. Lima: Ed. San Marcos, 2010 (Colección Runasimi).
-----. Tiempo de dolor/ Ñakay pacha. Ed. bilingüe.Trad. quechua de Washington Córdova Huamán. Lima: Ed. San Marcos, 2007 (Colección Runasimi).
----- (y) Julián Pérez. Hijos del viento/ Wayrapa churinkuna. El ángel de la isla/ Isla angel. Ed. bilingüe. Trad. quechua de Washington Córdova Huamán. Lima: Ed. San Marcos, 2010 (Colección Runasimi)
Colchado Lucio, Óscar. Kuya kuya. Ed. bilingüe. Trad. quechua de Washington Córdova Huamán. Lima: Ed. San Marcos, 2007 (Colección Runasimi)
Huáman Cabrera, Félix. Ladraviento/ Wayraq Anyaynin. Ed. bilingüe.Trad. quechua de Washington Córdova Huamán. Lima: Ed. San Marcos, 2007 (Colección Runasimi).
-----. El toro que se perdió en la lluvia/ Paraparapi chinkaq toro. Ed. bilingüe.Trad. quechua de Washington Córdova Huamán. Lima: Ed. San Marcos, 2010 (Colección Runasimi).
Pérez, Julián. Muchacha de coposa cabellera/ Chukchasapa sipas. Historia de los amantes/ Iskay wayllukuqkunamanta willakuy.Trad. quechua de Washington Córdova Huamán. Lima: Ed. San Marcos, 2010 (Colección Runasimi).
Valdelomar, Abraham. El Caballero Carmelo. Trad. quechua de Washington Córdova Huamán. Lima: Ed. San Marcos, 2007 (Colección Runasimi).


(1) De ello, un tema central para la cocina novoandina es el rechazo a los transgénicos, para incidir en la producción orgánica. Aún no se ha dimensionado la importancia de los productos orgánicos y ecológicos en la economía nacional.









2 comentarios:

Fredy Roncalla dijo...

Hola Gonzalo, Algunas de las traducciones de Porfirio Meneses han sido jeecutadas en guitarra y voz por Manuelcha Prado en el proyecto Poesia Quechua que vale la pena escuchar. Demas esta decir que las traducciones son exelentes. Y que incluso hacen mas cercano a Vallejo. Felicitaciones al poeta Washington Cordova.

Oscar Olazábal dijo...

la producciòn lietraria en quechua se està incrementando a pesar de la casi nula difusiòn que hay. felicitaciones por ponerlo en el tapete

j carlos olazàbal