sábado, 5 de febrero de 2011

Antonio Escobar, "Qué rica la carne e' nuca" y "La miseria y el hambre"


Antología de la poesía liberteña, Gonzalo Espino Relucé
Qué rica la carne e' nuca


QUÉ RICA LA CARNE E' NUCA
CUANDO LA SABEN HACER
ADEREZADA CON YUCA,
POR MANOS DE UNA MUJER.

De dos en dos amor mío
ven trayéndome la chicha,
con picante de salchicha
porque en tus manos confío.
¡Ay que ricura Dios mío!
si llega la zamba Antuca
y prepara con su yuca
carne de sabor divino
p'a decirle en el camino
¡QUÉ RICA LA CARNE E'NUCA!

Volarán las emociones
en medio del alboroto
y deleitará el poroto
junto con lindas canciones,
la cabaya con limones
y el sabor de una mujer;
potajes en la jarana
con un brindis palangana
¡CUANDO LA SABEN HACER!

Guiso con ají picante
en platos de porcelana,
trina canción ondulante.
El baile sigue adelante,
después la causa provoca,
alguien que se hace "la loca"
dice: "¡Más causa compadre!"
¡Qué sabrosa por mi madre!
ADEREZA CON YUCA!

Zapatea la alegría
en cada pecho feliz,
si alguien comete un desliz
que la reunión sonría.
Marinera con porfía
estremece nuestro ser
y mi brazo al envolver
tu cuerpo es una delicia
deleitándome en caricia
POR MANOS DE UNA MUJER.


De Remanso de amor (1992).


La miseria y el hambre

Como perros
rabiosos
han entado
a mi casa
la miseria
y el hambre

Han llegado
tomados
de la mano
La miseria
con su rostro
amarillo
y con su boca
grande
está sonriendo

Y el hambre
tiene el rostro
color
de alma de ricos

Tiene dientes
agudos
como espadas

Y su manos
son garfios
carniceros

Se han sentado
a mi mesa
y no se mueven

Mi madre
al verlos
ha sentido miedo

Mis hermanitos
han corrido
a esconderse

Yo con mi padre
les hemos dicho
que por favor
se vayan

Pero ellos
no se han
movido
de mi mesa

Entonces
yo he cogido
un manojo de versos
y les he golpeado
el rostro
y la espalda

Ellos se han
puesto furiosos
y por fin
ha salido
de mi casa

Se han ido
de la mano
llorando
compungidos
y sin volver
el rostro
para vernos

Mi padre
ha sonreído
y mi madre
me besa
emocionada

Ha vuelto
la alegría
a mi casa
porque se han
ido
la miseria
y el hambre.

Tomado de Memorias de los días (1975).

1 comentario:

Anónimo dijo...

Encantadora forma de describir algo tan cotidiano, me pareece su escritura llena de gracia y profundidad.