domingo, 5 de diciembre de 2010

Urqukunaq qapariynin/ Alaridos de la montaña de Washington Córdova Huamán


La aparición de Urqukunaq qapariynin / Alaridos de montañas de Washington Córdova Huamán[1] confirma la rica producción poética quechua que ha tenido esta primera década del siglo XXI. En menos de poco tiempo el mapa poético quechua se ha ido dibujando y precisando, en los últimos tiempos han aparecido los poemarios de Ugo Carrillo, Yaku-unupa yuyaynin/La memoria del agua, de Carlos Huamán, Llipyaykunapa qillqanampi/ Donde escriben los relámpagos, de Feliciano Padilla, Pakasqa takiyniykuna/ Mis cantos ocultos, de Gloria Cáceres, Munakuwaptiykiqa/ Si tú me quisieras…, y se anuncia la publicación de un nuevo libro de Dida Aguirre. En general, toda esta poesía muestra cómo los quechuas, a pesar de las desavenencias, los malos gustos y el insistente desprecio que algunos segmentos sociales aún muestra, se han ido posesionando como un eje importante de la cultura andina y de lo que, hoy por hoy, significa para todo amerindia, para todo el abya yala, la vigencia de la poesía indígena y su representación y posicionamiento también desde el lado de la escritura.

Washington Córdova Huamán llega con su primer poemario, maestro por vocación y quechua vital. Su obra actual muestra dos facetas. La del traductor y la del poeta. La del traductor es la que desde hace algún tiempo se conoce, y en ello comparte dicho magisterio con Porfirio Meneses. A Washington Córdova le debemos que circule en la lengua quechua lo mejor de la narrativa contemporánea canónica peruana. El 2007 publicó su colección Runasimi, ediciones bilingües quechua –español. Ha traducido a Paco Yunque de César Vallejo –sin duda una de las mejores que circulan en nuestro medio-, El caballero Carmelo de Abraham Valdelomar; La agonía de Rasu Ñiti de José María Arguedas, acompañando a esta El sueño del pongo; al mismo tiempo, ha puesto en la lengua andina a ese hermoso y tierno relato Ladraviento, que le debemos a la pluma de Félix Huamán Cabrera y a Kuya kuya de nuestro Oscar Colchado, y por cierto, los cuentos de Julián Pérez y Dante Castro. Le debemos pues, en esta faceta, la mejor traducción nuestra narrativa al quechua.


Urqukunaq qapariynin / Alaridos de montañas es un poemario del alegato y la protesta, se trata de la palabra que tiene todavía esperanza. Córdova es un convencido, por eso el verso inaugural del poemario responde a esa terca vocación social: “Manan musquyqa wañunchu / manan ¡manan wañunchu!” (No ha muerto la ilusión / no, ¡no ha muerto!), negativa que se extiende a otras construcciones y que sirve como modélica: “llalliypa qapariyninqa” (eco del triunfo), “hamuq kawsayqa” (el destino); en el poema introducirá una variante, ya no será la negación sino el espacio, con lo que cambia también el tono del poema: esta vez será “Chaypin … tarikun” (allí está – lo buscado), cuyas dos movimientos finales los realiza con “hatun kawsayqa” y “musquyqa” (en este caso, “la gloria” y “el sueño”). Pero el poeta necesita que su oyente -y su lector- se convenza, por eso el tono apelativo y explicativo. Más que metáforas hay imágenes, el tono apelativo así se impone el poema. No es una poesía de la sugerencia. De hecho es una poesía vinculada a la memoria de los andes, la visión y cosmovisión se encuentra en ella. Desde allí establece un diálogo, interpela, vuelve al recuerdo, reclama, imagina el futuro. Es un territorio poblado por un ahora de crudezas y pobrezas, cuya palabra quechua configura esa cartografía social, que no permite el equilibrio, donde hay ausencia, soledades y modo del poema tiene de desaliento. Por eso ñuqa -el hablante poético– se convierten en un testor de las carencias:

¿Haykaqkaman waqcha kay
kikin qapariyninta hiqipachinqa
k’amikuy k’uchukunapas
p’unchawkunaq yuyariyninpi
ñakapakuyta thapachamanhina?
(Manos vacías/ Ch’usaq makikun, p. 132, 133)[2]

El discurso elabora una suerte de catálogo puesto afecta la vida comunal y su relación con los dioses, cuyo tono por momentos pulsa los extremos del dolor:
¡Ay, angelchallay!, kunanqa tulluykitan shallunki
kay llaki kawsay pacha hawapiqa
¿ima maki rikrakunaraq suyaykusunkiman
nuqaykupa witusqañataq kashan chayqa?
(Angelillo curioso, Pukllaysapa angelcha; pp. 152, 153) [3]

E interpela a los dioses, con tono runa confeso, vuelve al ritual:
Kuka kintu, muyu raphicha,
wañay kawsaq sara, sumaq musquy,
Pachamama, apukunaq tiyanan,
inti tayta, killa mama
haptariy kusikuyta quykuwaychis
kay llakisqayta thasnurinaypaq.
(Recuerdo de los días/ Puchawkunaq yuyrariynin: (144, 145).[4]

Si este es el campo en que se mueve el poemario de Washington Córdova Huamán, hay que precisar que su poesía está imaginada para lectura oral. No para una lectura silenciosa. Esta, nos parece, es una de las razones por las que el autor ha decidido apelar a un modelo que en líneas generales ha quedado indicado. Los poemas conservan una estructura en la que los versos son libres, aunque se pueden identificar como recurrentes versos de 7, 11 y 14 sílabas, al tiempo que las estrofas que registra se combinan, el autor tiene preferencias por estrofas de tres, cuatro y cinco versos. Otro rasgo será la presencia de enunciados condicionales que serán resueltos en cada poema y se muestra como un virtuoso de la pregunta, me rememora la formas de la adivinanza quechua –tapunakuy- .

Finalmente, quisiéramos decir que con Urqukunaq qapariynin la palabra del poeta Washington Córdova Huamán, llega en su momento, una palabra contenida, del alegato y la esperanza, del testimonio que se clava en el ahora y del encuentro, una palabra donde el río de la poesía fluye.
Gonzalo Espino Relucé
UNMSM
(Texto leído en la presentación)


[1] Córdova Huáman, Washington. Urqukunaq qapariynin/ Alaridos de montañas. Lima: Pakarinas Ediciones, 2010. (ISBN: 978-612-45706-5-0)
[2] En lo que sigue, traducción del autor: “¿Hasta cuando la miseria/ ahogará su propio grito / como si los rincones del insulto / incubaran desgracia / en el recuerdo de los días?”
[3] “ ¡Ay angelillo!, ahora quebrarás tus huesos / sobre esta tierra de sufrimiento / ¿qué brazos te esperarán / si los nuestros están cortados”.
[4] “Coca quinto, hojita redonda/ maíz eterno, dulce encanto / madre tierra, morada de los dioses / padre sol, madre luna/ denme un racimo de alegría / para menguar mi tristeza.”
Foto Dante Gonzalez. Washington Córdova
leyendo para el público en la presentación de Urqukunaq qapariynin.

8 comentarios:

ORDOÑEZ dijo...

BUENA CRÓNICA Y BUEN GOBIERNO II DE GUAMAN POMA DE AYALA.
alumno: Ordoñez Huaringa, Garaudy Roger.
La relación cronológica de lo diferentes virreyes en el Perú, señala los tipos de autoridades que se dieron en el Perú y su relación con los incas e indios. Las diferentes leyes o normas, dieron paso a que los incas, fueran tomados en cuenta y luego fueran siendo eliminada su casta. El Inga fue un sujeto que tenia presente el orden jerárquico entre un rey, el señor de España, y un virrey, aquel que solo era un representante del mismo rey, se puede evidenciar la relación de semejanza entre el Inga y rey, ambos señores de sus poderíos. Es a ello que el Inga siente rechazo por los cargos inferiores, caso de Topa Amaro Inga con don Francisco de Toledo. Pero este rechazo sucedió por los cambios que se iban haciendo en el pueblo incaico, la ley que guardaban fue cambiada por un modelo español, los corregimientos y alcaldes, por eso del rechazo y su resistencia al cambio social que se estaba dando.

Anónimo dijo...

Ya pues Roger, ahí no va el comentario.

Anónimo dijo...

CARRIÓN CIPRIANO, Gilmer Ever.
Universidad Federico Villarreal
Escuela de Literatura
Lecturas Peruanas II.
Cód.-2007180528.
En el segundo tomo de Nueva Corónica y Buen Gobierno, Huamám Poma presenta un cuadro degradante y patético de la situación social en que la población indígena está sumergida.Pragmáticamente es una denuncia a dicha situación y apela a la sensibilidad del Rey. Pretende reformar el sistema virreynal en beneficio de la corona y del indio.Para el cronista el origen del problema recae en aquellos que son responsables de conducir la administración colonial; cito: Como dichos corregidores ...hacen muy grandes males y daños a los pobres principales y a los indios de este reino, folio número 493.

Anónimo dijo...

CARRIÓN CIPRIANO, Gilmer Ever.
Universidad Federico Villarreal
Escuela de Literatura
Lecturas Peruanas II.
Cód.-2007180528.
En el segundo tomo de Nueva Corónica y Buen Gobierno, Huamám Poma presenta un cuadro degradante y patético de la situación social en que la población indígena está sumergida.Pragmáticamente es una denuncia a dicha situación y apela a la sensibilidad del Rey. Pretende reformar el sistema virreynal en beneficio de la corona y del indio.Para el cronista el origen del problema recae en aquellos que son responsables de conducir la administración colonial; cito: Como dichos corregidores ...hacen muy grandes males y daños a los pobres principales y a los indios de este reino, folio número 493.

Anónimo dijo...

chaupis garcia nilton
universidad federico villareal
lecturas peruanas II
El buen gobienro que presenta Guaman Poma, se cosntruye aparatir de su oposicion una mala gobernabilidad : el gobiermno de los virrelles , su exclusion de los indio y su ingobernabilidad por parte de la clase inga . Estas caracteristicas desarrollaran el corpus del buen gobierno ; pero el buengobierno en el texto no solo se estructura a partir de una gobernabilidad politica , sino que a pela a una gobernabilidad por la religion : recordemos que las extirpaciones comentadas por Guaman ( el Taki Unquy ) son sintomas de una ingobernabilidad a partir de la imposicion , desarrolando asi una gobernabilidad que unifica el poder politico y religioso. esta dualidad busca introducir al gobierno del virreinato del peru en la historia general del mundo ya que el marco para la situacion en la historia se da paratir de la religion.

Anónimo dijo...

LOZANO MEJÍA, HILTER JAMESS
Universidad Nacional Federico Villarreal
Escuela de Literatura
Lecturas peruanas II
Cód. 2007029495
En esta segunda parte de Nueva corónica y buen gobierno, Guaman Poma sigue cumpliendo su función de informar al Rey, que las cosas por estas tierras no están bien, urge un cambio radical. Abre la segunda parte de su obra con una dura crítica a los padres de estas tierras, los cuales no tienen nada de cristianos, por tanto, son un mal ejemplo, no sólo parsa los indios, sino también para la sociedad en general.Es decir, Guaman Poma está diciendole al Rey: si ustedes vinieron a conquistar estas tierras para difundir el cristianismo y así sacarnos de las tinieblas, en el sentido espiritual,cómo es posible que los padres se comporten peor que herges e idólatras. Pues ellos explotan a los indios, embarazan a las indias, se hacen ricos con la fuerza de los indios.

Orígenes Bellido dijo...

VERGARA PÉREZ, Jorge Armando
2006016362

En la primera parte del tomo II de "Nueva corónica y buen gobierno" Guamán Poma emprende una crítica en contra de los sacerdotes -como Juan Bautista Albadán- que en nombre de la doctrina cometen abusos de toda índole con los indígenas, incluso llegan a impartir "justicia" (función que no les corresponde)aplicando castigos valiéndose de su autoridad. Guamán Poma informa al Rey de lo mal que se aplican las labores doctrinales, frente a esta situación se pide un cambio.

Por otro lado, felicitamos a Washington Córdova y aplaudimos la fuerza que va adquiriendo la poesía quechua escrita contemporánea.

Anónimo dijo...

Christian Cruz Sánchez.
4to año VIII ciclo.
Lecturas Peruanas II

Uno de los aspectos que resalta en la segunda parte del libro de Guaman Poma de Ayala, es la representación que se hace del sujeto negro. Él diferencia dos tipos de sujetos: el negro bozal y el negro criollo. El primero descrito como un buen cristiano y buen esclavo, que sufre los maltratos de sus amos. Por el contrario, el negro criollo es descrito como un ser esperpéntico, lujurioso, ladrón, borracho, salteador y mal cristiano. Así, el negro bozal vale por dos negros criollos. Al igual que los indígenas, los negros deben bautizarse y casarse. Además de esto, existen diferencias de los hombres negros de acuerdo al amo que sirve, de esta manera, lo esclavos de los corregidores son atrevidos con las personajes que se encuentran al servicio de sus amos.