miércoles, 25 de agosto de 2010

Francisco Izquierdo Ríos/ Varios


El blog que dirige Carlos Villarcorta Valles, Poesía planetaria, ha puesto esta imagen de nuestro narrador Francisco Izquierdo Ríos. La nota fue realizada por los profesores Jorge López Mendoza, Alder Padilla Angulo, Manuel Enrique Seclén Moreto y Marcelo Tuesta Navarro

Como maestro primario, llegó a apartadas comunidades del país, hecho que avivó su sensibilidad profesional. Francisco Izquierdo Ríos nació el 29 de agosto de 1910, en la provincia de Huallaga, en el departamento de San Martín. Sus padres fueron Francisco Izquierdo Saavedra, de oficio sastre y natural de Moyobamba y Silvia Ríos Seijas, hacendada, natural de Saposoa.

Sus estudios primarios los realizó en su tierra natal hasta los nueve años, por esa época se traslada toda la familia a Moyobamba. Se gradúa de profesor normalista en el Instituto Pedagógico Nacional de Lima en 1930. Al año siguiente, en el lejano pueblo de Soritor inicia su labor docente con sólo 22 años. Esos años fueron de profundos cambios en las ideas políticas y sociales de nuestro país, a ellas Izquierdo no fue ajeno. Por abrazar las ideas socialistas, en 1932 es apresado y enviado a la colonia penal del Sepa. Es liberado en la ciudad de Chachapoyas donde contrae matrimonio con Olga López (1934), llegando a tener dos hijos: Vladimiro y Francisco.

Períodos largos de desocupación, significaron días difíciles para la familia izquierdo. Al reingresar al magisterio, inicia su peregrinaje de maestro en diferentes y apartados poblados del Amazonas.

En 1936, inicia su labor literaria a través de la poesía. "Sachapuyas", "Ande y Selva" (1938) constituyen sus primeros escritos. En 1942, se traslada a Lima para asumir la jefatura del Departamento de Informaciones del Ministerio de Educación.

En 1952 escribe "Papagayo, el amigo de los niños", poemario que encierra no sólo un entrañable amor por los elementos, paisajes y hombre de nuestra patria, sino una forma de universalizar lo regional, como en "Mi aldea", 1953.

El universo vasto de la obra de Francisco Izquierdo abarca también el cuento Ricardo González Vigil lo señalo como "un narrador nato de espontaneidad similar a la de los narradores orales..." Entre sus cuentos figuran "tierra Peruana" (1945), "Selva y otros cuentos" (1949) y "Cuentos del Tío Doroteo" (1950).

Izquierdo dedicó muchos años de su vida a la administración pública como jefe de la Sección de Folclore del Ministerio de Educación -sección que él creó- y que bajo su impulso recogió el saber de los pueblos de las diferentes regiones del país, movilizando a alumnos y maestros. Fruto de ello, es la obra: "Mitos, Leyendas y Cuentos Peruanos" (1946), en colaboración con José María Arguedas.

Su amistad con Arguedas, Ciro Alegría y Daniel Hernández, entre otros connotados escritores y poetas, convirtieron su casa en un centro de tertulia.

Su espíritu de hombre sensible lo obliga a elevar su protesta frente a una disposición "cultural" (quema de "libros revolucionarios e irreligiosos" requisados en todas las bibliotecas escolares y populares del país por intermedio de los subprefectos), por eso es destituido de su cargo de jefe de la Sección del folclore y apresado en 1947.

Pese a todo, su producción es rica y constante. En 1959, escribe "Maestros y niños", "Los cuentos de Adán Torres" y "El colibrí con cola de pavo real" (1965), este último señalado por la crítica como una de las contribuciones más valiosas a la literatura peruana.
El libro de cuentos para niños "El árbol blanco" (1953) recibe el galardón de Premio Nacional de Fomento a la Cultura Ricardo Palma y en 1965, el cuento "Gavicho" fue premiado y publicado en España por la Editorial Doncel. Sus últimos cuentos fueron: "Sinti el viborero" (1967), "Llueve en Iquitos" (1975 y "Voyá" (1978).

Destacan también sus novelas "Días oscuros" (1950) y "En la tierra de los árboles" (1952). La novela "Gregorillo" en 1955, lo hace merecedor al segundo premio convocado por Juan Mejía Baca. "Mateo Paiva, el maestro" (1968), "Muyuna" (1970) y "Belén" (1972) constituyen hitos en su importante producción.

Cuando incursiona en el ensayo, nuevamente el maestro nos sorprende. En 1949 escribe "Cinco poetas y un novelista", "Cesar Vallejo y su tierra" (1949) y "La literatura infantil en el Perú" (1969). La producción de folclore de Francisco Izquierdo se concreta en "Mitos, Leyendas y Cuentos Peruanos" (1947), "Aspectos del folclore de Santiago de Chuco" (1949), "Pueblos y Bosque" en 1975 donde se refiere al folclore literario de los departamentos de San Martín y Loreto.

La crítica ha señalado que sus personajes son vivos y genuinos y su estilo reafirma su credo. Su labor como maestro le permitió poseer un profundo conocimiento del mundo infantil, creando imágenes donde las palabras van más allá de su contenido: En la punta de débil yerba / he visto temblar un rocío / En un cristal tan pequeño / caben el sol, el cielo y el río (El rocío).
Izquierdo logra en su obra exaltar la diversidad geográfica y su amor hacia la patria, ello se trasluce en el poema: "Mi patria". El tratamiento de su literatura infantil trasciende por su capacidad creadora y estética. A los 70 años, se apaga para siempre fructífera existencia. Francisco Izquierdo Ríos, gran difusor de la cultura amazónica logró en su obra una marcada orientación pedagógica, a través de un lenguaje sencillo, cálido y romántico. "Fácil sin ser vulgar, claro sin hacer llegar a la receta, rico sin pecar de exceso, noble sin recaer en la pedantería".

Primera antología de poesía para niños
El año 1961 constituye un hito en la literatura infantil la publicación del libro Poesía para niños editado por el Ministerio de Educación. Esta obra, que es una compilación de poemas de diversos autores peruanos, es considerada como la primera Antología de Literatura Infantil Peruana.

Mario Florián inicia el libro con su poema "Canción de la O", que data de 1955 y presenta poemas de José María Eguren, César Vallejo, Francisco Sandoval, Alberto Ureta, Ricardo Peña, Carlos Oquendo de Amat, Xavier Abril, Catalina Recavarren, Luis Fabio Xamar, Luis Valle Goicochea, Ciro Alegría, Julio Garrido Malaver, Abraham Arias Larreta, Jorge Ortíz Dueñas, Francisco Izquierdo Ríos, Omar Zilbert Salas, Javier Sologuren, Demetrio Quiróz Malca, Eleodoro Vargas Vicuña.


Texto y pintura tomado de:

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