sábado, 13 de marzo de 2010

La enseñanza de la Literatura por Gonzalo Espino




Entrevista a Gonzalo Espino de Marea Cultural


Con sorpresa hemos leído la noticia de dos experiencias de interculturalidad. La una destruida por la inclemencia de la naturaleza, allí donde se enseñaza a los niños desde su lengua materna: el quechua, localizada en Cuzco. La otra, que publicita el éxito logrado por las escuelas bilingüe en la Amazonía, se trata del el jardín Teoría, de Mazamari. El retorno de la población escolar a sus escuelas me invita a compartir con ustedes mi preocupación por el tema de la enseñanza de la literatura.

Confieso que llegué a leer tarde, pues mi vida la pasa en el lado de la memoria, del oir, mis mayores aprendizajes provienen de los "viejos antiguos". Comencé a leer con frenesí recién cuando concluí la primaria. El primer libro que devoré fue uno que hoy ni siquiera se recuerda, era una edición a mimeo, de unas 400 páginas, se trataba de la aventura de un joven en la ciudad. Mi hermano mayor lo había traído. Por cierto, gustaba escuchar leer, gozaba de la lectura oral que hacía, por ejemplo, mi maestro, ese profesor que hacía ver al lobo que saltaba por las carpetas y a San Francisco calmarlo para no asustar a los pequeños que asistíamos al José Olaya.

La profesora más “dura” de la escuela fue parte de mi jurado de promoción. Recuerdo que para el examen final de primaria me tocó esta profesora. Había respondido todas las preguntas con pertinencia, pero la parte que me derrotaba, era sin duda aquella en que nos exigían leer en voz alta. Esta profesora a quien todos los niños temían, fue la me dijo con serenidad, al final del examen, “No te preocupes. Lee, solo lee. No le tengas miedo." Esa fue la manera como inicie mi devoción por la lectura.En esta oportunidad deseo compartir para la discusión y la reflexión la entrevista que me hicieron los amigos de Marea Cultural. Planteo básicamente lo siguiente que nosotros los docentes abandonemos la flojera de leer resúmenes e invito a gozar de la lectura bajo un esquema sencillo, que cuando se lea no hagamos preguntas que rompan el goce de la lectura. No permita, que una vez que se concluye la lectura, nada interrumpa. Deje que ese tiempo intenso, largo, sea el que retenga las palabras que puebla nuestra imaginación, ritmo y gusto. Todo en apenas en un brevísimo tiempo, no pregunte, deje que sus lectores estén frente a lo leído. Deje que pase el tiempo, medio minuto o un minuto, basta. Luego haga la pregunta de comprobación que quiera.Entonces, esa es la invitación, a leer y leer.


La entrevista también se puede ver en:
http://www.blip.tv/file/2821421

2 comentarios:

Revista de Creación ÓNICE dijo...

Continúa la convocatoria para participar en el 4to. número de la revista ÓNICE, de la UNMSM, dirigida al público en general. Los rubros donde se podrá participar son Cuento, Poesía o Ensayo libre.

Más informes: http://revistaonice.blogspot.com/


Saludos desmitificadores, profesor Espino.

gloria davila dijo...

Profesor Gonzaleo Espino:

Me apena enterarme tarde respecto de esta convocatoria.

Saludos.

Gloria Dávila Espinoza