domingo, 21 de marzo de 2010

Don Pascual Sánchez, el comunero y narrador oral de Cajamarca


Conocí a don Pascual Sánchez a inicios de los años 80, junto con don Antonio Bobadilla y don Andrés León, cuando aprendía de los buenos amigos de las Red de Bibliotecas Rurales de Cajamarca, que dirige Alfredo Mires. Esta red social tiene 40 años de existencia. Recientemente dí con su blog, acá la dirección:
http://bibliotecasruralescajamarca.blogspot.com
Se trata una de las experiencias peruanas que ha promovido desde sus inicios no solo la lectura, sino la lectura de la vida y la vitalización de la cultura andina. Una de las cartas públicas de esta experiencia la encontramos en la Biblioteca Campesina, entre sus publicaciones destaca los resultados de trabajos de valoración y recopilación de la tradición cajamarquina, menciono aquí dos de ellas: los fasciculos ... y otros cuentos y los volúmenes
Nosotros los Cajamarquinos.

Don Pascual Sánchez ha cumplido 29 años como dirigente y coordinador de la Red, de la que ha recibido un homenaje, al que me sumo, recojo aquí lo que dijo ante este merecido reconocimiento:
“No soy digno –Dios lo sabe– de estos distingos, ya que trabajo con humildad y me identifico con el amor a los libros. Tampoco tendría cómo pagar la alegría que me otorga la presencia de niños y jóvenes que siguen por la senda del saber y de la cultura. Porque este honor y esta alegría es el verdadero camino de un bibliotecario; los bibliotecarios estamos llamados a ser autoridades culturales, agentes de este sueño comunitario. Agradezco al Padre Juan, que junto con Alfredo me motivaron para no rendirme nunca, para seguir leyendo los caminos y este tesoro que son los libros y las palabras. Gracias a mi comunidad, a mi familia y a todos ustedes, mis hermanas, mis hermanos”.
[1]

Don Pascual tiene en mi memoria la grandeza del comunero y la transparencia del dirigente campesino que sabe que su comunidad tiene un pie en la tradición pero al mismo tiempo la sabiduría para relacionarse con el mundo actual. Lo escuché como dirigente de la Red de Bibliotecas y como narrador. Comunero de Chuco (San Marcos, Cajamarca), le gusta narrar con esa sabia pausa de un gran maestro. Desde que conozco sus trabajos lo he citado en las aulas de San Marcos para recordar lo que significa la memoria y la tradición entre los campesinos del Norte. Este año mi curso de Literaturas Orales y Étnicas del Perú será el homenaje que la Academia rinde a este comunero que nos enseñó tantas cosas: por eso mi curso se ha titulado "Homenaje a don Pascual Sánchez. El ciclo del atuq -zorro- y la literatura asháninka". Recojo aquí tres breves textos de Pascual Sánchez.
(Gonzalo Espino Relucé).

Las Estaciones[2]

En el campo solamente se divide en dos etapas el año, uno es el tiempo de verano y otro es tiempo de invierno. El tiempo de invierno lo llamamos cando hay lluvias, el tiempo de verano cuando no llueve. El invierno abarca desde que empiezan las lluvias, a veces en setiembre. Por lo general desde Octubre, Noviembre, Diciembre, Enero, Febrero, Marzo y Abril, y el verano empieza desde Mayo, Junio, Julio, Agosto hasta Setiembre. La siembra se hace en este primer período, o sea de invierno, y las cosechas en el segundo período que es el verano.

Lo que el campesino notamos es por la lluvia, viene la lluvia y ya viene el invierno, deja de llover ya viene el verano.


Somos nosotros: Conversación sobre la historia y el saber de nuestros pueblos[3]

La conversación tiene lugar en Cajamarca (20 de marzo 1989), Alfredo Mires ha preguntado "¿Cómo era antes, cómo éramos antes? ¿Qué pasó después cuándo llegaron los llamados 'conquistadores'? ¿Cómo ha sido para llegar a dónde estamos ahora? Eso quisiéramos saber, desde el campo ¿Cómo se ve todo esto?". En esta conversa participan los comuneros Andrés León, Antonio Bobadilla, Castinaldo Vásquez, Pascual Sánchez junto con Homero Paredes y Alfredo Mires. He aquí una intervención de don Pascual.

Bueno, las leyendas que nuestros mayores cuentan sobre los orígenes de la cultura de los Incas están un poco confusas, pero de todas maneras siempre se ve como una cosa prometedora, como una cosa muy optimista, muy linda, la vida que tenía la gente de aquel tiempo. Porque de hecho no existía mucho el individualismo, por un lado, y el Inca, dado que organizó todo un sistema de trabajo colectivo, también lo hacía con miras del bienestar de su pueblo, no solamente él quería enriquecerse, sino que quería la felicidad tanto para los gobernantes como para los gobernados.

En cuanto a la llegada de los españoles, parece que su primera intención es destruir todo el sistema andino que se había desarrollado en estas tierras. Y de allí que se recuerden las leyendas.

Dicen que los gentiles, ante la amenaza que los invasores ocasionaban, empezaban a enterrarse vivos. Y de allí que existen hasta ahora los lugres elevados en los cerros, lo que se llaman los logoles. Los logoles, en donde excavando una profundidad de unos 4 ó 5 metros, se encuentran bastantes restos, esqueletos pués de gente, y a veces hay acumulaciones de huesos. Pero pienso que allá hay bastante exageración, porque sabemos que los indios no murieron porque ellos querían acelerar su muerte, sino más bien por la explotación misma de la que fueron víctimas por parte de los españoles. Eso fue lo que arruinó la población de los gentiles.

Realmente que la llegada de los españoles, sobre todo acá a nuestro departamento de Cajamarca, ha quedado bien demostrado por la total, casi total, extinción de la cultura incaica, lo que se nota porque ya muchos incluso no hablamos el quechua como en la parte del Sur, del Centro, en donde todavía las comunidades sobre todo son las más de carácter autóctono. En Cajamarca es muy difícil ya encontrar poblaciones extensas de habla quechua, y eso demuestra que la oleada de la nueva cultura que vino por acá fue la que arrasó más pronto con la cultura indígena.

Pero siempre hay aspiraciones en el pueblo en volver a ese pasado del tiempo de los incas, de los trabajos colectivos, y se sigue practicando de hecho, aunque no de una manera tan eficaz, se sigue practicando. Por ejemplo las 'repúblicas', construcciones de canales en la que nadie exige que se le pague sueldo, sino que es un trabajo voluntario y siempre con entusiasmo de progreso. Eso es lo que yo puedo apreciar de la realidad actual.

Foto tomada de:
Andares, Red de Bibliotecas Rurales de Cajamarca
http://bibliotecasruralescajamarca.blogspot.com


[1] http://bibliotecasruralescajamarca.blogspot.com/2010/02/homenaje-pascual-sanchez.html
[2] Todos los tiempos el tiempo. La naturaleza del tiempo en la tradición cajamarquina. Cajamarca: Proyecto Enciclopedia Campesina - ASPADERUC, 1990; p. 70 (Nosotros los cajamarquinos, t. 6).
[3] Somos nosotros. Reflexiones campesinas sobre la tradición andina. Cajamarca: ASPADERUC- Proyecto Enciclopedia Campesina, 1991; pp. 47-49 (Nosotros los cajamarquinos, t. 10).

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