domingo, 31 de enero de 2010

Yaku-unupa yuyaynin, de Ugo Carrillo, este jueves en Huancayo


Por: Gonzalo Espino Relucé



Este jueves 4 de febrero, en Huancayo, en el Centro Cultural de la Universidad Continental, se presenta el libro Yanu-unupa yuyaynin de Ugo Facundo Carrillo Cavero[1], que traduce como La memoria del agua, palabras que van acompañadas por la frase “Runapa simimpi quillqasqa”, escrito en la escritura de la gente.

Ugo, breve presentación

Este sería su carné: “Es poeta por causas ajenas a su voluntad, fotógrafo aficionado, por necesidad, músico por causalidad y narrador de cuentos por propia voluntad.” (Baladas; solapa). Andahualino, antropólogo por deformación, alpaquero huancavelicano por decisión. Hace mucho que se ha convertido en ese zorro mediador, de arriba y de abajo.
Ugo tiene una larga trayectoria, proviene de esa generación divinamente generosa, animaba el recordado programa Tierra Fecunda, donde confluían las voces orales del Perú - hoy acaso silenciadas. Esta experiencia debe estar en la memoria que cruza el ahora de su poesía. Es al mismo tiempo, uno de los canta-autores cuyo éxito se puede revisar en las visitas que tiene en los portales virtuales. Se trata de un creador que generosamente permite que nos expresemos en él, por eso podemos decir que nos representa. Allí veremos a un Ugo Carrillo que cuando canta, la voz va acompañada por los movimientos que el cuerpo impone y hacen visible el sentido de lo que se dice en quechua.

Desde la aparición de su primer libro se ubica como un poeta que trasciende los artificios de las musas para situarse como poeta que simplemente hace poesía de sentido y vida. Desinhibidos, irreverentes y desenfadados son los poemas que se leen en Baladas de un perro sin pelos en la lengua
[2] . Para ser exactos, si acaso lo podemos serlo, desde enero del 2007 circulan sus canciones como recopilador y cantautor, acompañado por los mejores músicos del país.[3]

Primeras palabras: Yaku-unupa yuyaynin

Recupera el ánima popular y el aliento andino. Su poesía abre una nueva agenda de discusión para el espacio letrado. Se ha convertido en referente y es, acaso, el mayor representante de la poesía quechua contemporánea. Al leer su poesía uno puede afirmar con limpieza que se trata de lo andino en la letra. Lo andino como lo moderno y propio, pues, el hablante poético se ha situado en ese espacio de referencia que tiene en el ñawpa para hablar del ahora, sin desapego del pasado y sin olvido del mañana.

De esta suerte su poesía traduce una doble línea: desde la escritura en español, una poesía irreverente, que lo vínculo a la mejor poesía del país Vallejo, Rose, Miranda, Cisneros, etc. Pero al mismo tiempo, a la poesía quechua cuya escena de realización fue pretextada ya en El canto cholo, de los zorros de arriba
[4], allí, el adjunto que acompaña al disco se leen poemas-canciones solo en quechua (excepción hecha a su invitados Jesús Palomino, Dolly Príncipe, Víctor Angulo).

Si en su poesía quechua hay un apego a la tradición, lo hay también a la innovación. Son poemas que tiene el kamaq de todas la huacas, por eso mismo transita entre el mito y la vida cotidiana, entre la memoria del pasado y la utopía de un nosotros solidario. Yaku-unupa yuyaynin es un libro armoniosamente complejo, de largo aliento, un Poemario, en el sentido de la contitución de un ciclo poético, cuya voz se mantiene a lo largo de los 64 poemas. Se divide en dos partes. Ñawpa rakin: Papachanchikpa waytam uqllu watachanpin qillqakuna, cuya trama se organiza a partir de la papa. Tema novedoso si se toma en cuenta la escasa memoria mítica que Carrillo Cavero reelabora desde imágenes que aluden al rito y ceremonia desde una instancia cotidiana. Qipan rakin: Musuq punchawpa ñawpa tumpalla, en esta segunda parte la voz poética es memoria colectiva del presente.

Si por un lado recupera la tradición escrita, por otro instala la utopía del lector posible, del lector quechua. Y es que la escritura de Carrillo no solo se acerca a la tradición escrita, sino principalmente se instala en una tradición escrita dinámica, de allí la diferencia con la escritura quechua canónica, que se inspiraba en una lengua muerte. En Ugo Carrillo está dimensión se ve invadida por la presencia de un habla –rima contemporáneo-. Por eso se trata de una escritura finamente elaborada, pero al mismo tiempo tiene un fuerte apego al habla campesino para permitirnos el “rikuyriy simi” el brillo de la lengua en ternezas que nos alcanza.
Esto último configura una tensión, diríamos un tinku de escritura: si en la primera parte estamos ante recursos cotidianos, en la segunda, asistimos al desarrollo extraordinario de la lengua. Amen de la reduplicación del sentido y los dísticos semánticos, leamos este verso: “Kamichikuniykita yupaychaspa taripanaypaqmi"(: 146). Donde la idea de encuentro se reduplica en el sentido que se construye, si kamachiku (ordenar) se asocia a recibir al que llega, el retorno, no puede dejar de celebrarse y pero al hacerlo, hay que realizarlo con alegría. Si se observa con atención, los versos nos advierten de una audaz carga emotiva que se ha tejido sobre un manejo fino de los sufijos en todo el poemario.

La palabra quechua de Ugo Carrillo se hace trascendente por que tiene que ver con el uso de un repertorio que aparece como especializado, pero al mismo tiempo -el lector avisado- cae en la cuenta que se trata también de un léxico chuto, cholo, es decir, popular. Esto es lo más interesante ya que los referentes ahora ingresan desde el habla que se ha contextualizado para hacerse poema. En términos de tradición poética Yaku-unupa yuyaynin se inserta en la tradición escrita, en el formato libro y lo postula como tal, pues su principal diálogo es la representación de un sujeto andino, de un yo-quechua que se expresa el ñuqayku. Esto lo convierte en uno de los mejores representantes de la poesía quechua contemporánea.


[1] Carrillo Cavero, Ugo Facundo. Yaku-unupa yuyaynin. La memoria del agua – Runapa Siminpi Quillqasqa. Lima: Ed. Sol & Niebla, 2009.
[2] Carrillo Cavero, Ugo. Baladas de un perro sin pelos en la lengua Lima: Ed. Sol & Niebla, junio 2009.
[3] Cf. “Tribulchay”, con Manuel Breña, recopilado Leo Casas en Presencia Cultural, TV Perú (23 enero 2007).<http://www.youtube.com/watch?v=R1S0Ljh2km4>
[4] El canto cholo, de los zorros de arriba. Recital de música tradicional andina. Lima: 2008.

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