domingo, 31 de julio de 2011

Una pieza con historia: Discurso del presidente Ollanta Humala


El 28 de julio juramentó como nuevo presidente del Perú. Juró conforme le exige la ley, no hay nada de ilegal en la mención a la Constitución de 1979. Sin embargo, insistir en ella se volvió innecesario y devino en provocación. Cómo discurso es uno de los primero que aborda el problema de la exclusión de manera contundente. Solo comparable a los discursos de la gesta de la independencia. Por eso hemos decidido ponerlo en nuestro blog. Extrañamos las palabra de Ollanta sobre lo que piensa el y su equipo sobre educación y cultura. Aspiramos a que el espíritu democrático no sea ganado por el sesgo autoritario de su vieja condición de militar. Con ello celebramos una vez más, la posibilidades de un país para todos.


Discurso del Presidente Ollanta Humala
(28 de julio 2011)

Recibo con humildad y profundo fervor patriótico el cargo de Presidente de la República.
Declaro ante el Congreso, ante los presidentes amigos aquí reunidos y ante el pueblo peruano que, fiel al mandato de las urnas y en pleno respeto al Estado de Derecho, dedicaré toda mi energía a sentar las bases para que borremos definitivamente de nuestra historia el lacerante rostro de la exclusión y la pobreza construyendo un Perú para todos, atento siempre, en los más frágiles de nuestros hermanos. Exigiré el mismo compromiso y la misma energía a todo el equipo que me acompaña en el Ejecutivo.
La democracia peruana será plena cuando la justicia y la paz social, la soberanía nacional y la seguridad de nuestras familias constituyan el zócalo de nuestra nación, cuando la igualdad sea patrimonio de todos y la exclusión social desaparezca aún en los lugares más remotos del país. Queremos que la expresión misma de “exclusión social” se borre para siempre de nuestro lenguaje y de nuestra realidad. Asumiré este reto con mi palabra y con mi vida.
Hace casi un siglo, en 1914, Víctor Andrés Belaúnde, uno de los grandes intelectuales y políticos del siglo XX, al terminar un discurso en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, lanzó a los jóvenes una proclama que era, al mismo tiempo, un grito de batalla y una demanda: ¡QUEREMOS PATRIA!
Esta proclama años después fue recogida por José Carlos Mariátegui y Víctor Raúl Haya de la Torre para convertirla en pensamiento y acción. Esa reivindicación de la patria y de la Nación ha sido, como ahora, el sueño encendido de generaciones y de pueblos.
Desde la fundación de la República, la patria constituye una aspiración al destino común, una esperanza, una promesa inacabada por la que el pueblo peruano ha estado siempre dispuesto a entregar su vida en la paz y en la guerra, para defenderla y para legarla a sus hijos con orgullo y con fe.
La patria es nuestra Historia común, es el espacio donde todos los peruanos y peruanas queremos vivir en paz y en democracia. Por ello todos nos sentimos orgullosos de nuestra bandera, símbolo de nuestras luchas y de nuestro amor a la paz.
Esta aspiración a una patria inclusiva es la que abre el camino al progreso social. Para hacerla posible nos presentamos ante el pueblo y por eso estamos aquí. Asumo este reto como un desafío y como una promesa que expreso hoy ante todos los peruanos, y especialmente ante mis hijos y ante todos los niños y niñas del país, que serán el futuro de esta nación. Este es nuestro patrimonio más rico. Por ellos y para ellos voy a cumplir mi promesa de hacer de este país un lugar donde todos disfruten del mismo derecho a la plenitud y a la felicidad, a una vida digna y a una vejez protegida.
Peruanas y peruanos:
El cinco de junio una mayoría de ciudadanos expresó su deseo de que el crecimiento económico y la inclusión social marchen juntos para transformar nuestro país en una patria de oportunidades para todos.
El incremento desmedido de los conflictos, muchos de ellos absurdamente violentos, nos demuestran, día a día, que es urgente reparar las injusticias, corregir el rumbo y restablecer el diálogo en nuestra sociedad.
El Perú es un país plurilingüe y multicultural. Esta múltiple diversidad constituye sin duda nuestra mayor riqueza. Sin embargo, durante mucho tiempo ha existido un discurso y una práctica de la exclusión, del rechazo a la diferencia, un “tú no eres igual que yo” que cobijó la discriminación y la intolerancia. Esto resulta cuando menos extraño porque los comportamientos excluyentes provienen muchas veces de quienes elogian nuestra diversidad cultural.
Pero, precisamente esa diversidad cultural proviene de entender, que nuestra nación es un crisol de razas y tradiciones. Son ellas las que sustentan, por ejemplo, nuestra extraordinaria gastronomía, hoy admirada y reconocida en el mundo. Porque somos diferentes, pero iguales en el fondo, labramos nuestra existencia en el trabajo y en el esfuerzo cotidiano. Somos mezcla y creatividad. Somos imaginación y trabajo. Y esta diversidad, que queremos integradora y no marginadora, constituye el fundamento de nuestra riqueza.
Nuestro país trabajador, honrado y diverso, se encuentra fracturado y herido. Sufre el abandono de los políticos y de un Estado insensible, burocrático y centralista. Un Estado que le ha dado la espalda al interior del país, un Estado que sufre de “mal de altura o soroche” y que se niega a subir los andes y extenderse en nuestra amazonía. Un Estado acechado por la corrupción y el despilfarro, alejado de sus ciudadanos, incapaz de protegerlos de la violencia y la criminalidad.
Sueño con un Perú donde la vida no sea un riesgo, donde las ciudades sean espacios seguros donde el ciudadano se encuentre protegido. Para esto necesitamos más estado, más patria y que la corrupción sea sancionada.
La democracia expresó en las urnas un mandato y ese mandato debe ser honrado. Restablecer el valor de la palabra empeñada ante el pueblo constituye el eje de la recuperación de un sistema de valores éticos inherentes a la República.
Sin embargo, transformar el país no es tarea fácil. No solo porque el cambio es siempre una tarea de multitudes, sino porque también implica enfrentar y superar nuestros problemas, proponer una nueva manera de convivir. La realidad exige transformaciones para que la igualdad, la tolerancia, el reconocimiento de nuestra diversidad y un desarrollo que nos incluya a todos sea, al mismo tiempo, un acto civilizatorio y un compromiso colectivo. La realidad nos interpela diariamente y nos exige un nuevo contrato social que haga posible la convivencia armoniosa de todos los peruanos.
Evoco aquí nuevamente la figura de Haya de la Torre y su legado, plasmado singularmente en la Constitución de 1979, que constituye para mí una verdadera inspiración por su contenido nacional, democrático y de libertad.
El gran Nelson Mandela, en un célebre discurso pronunciado en el marco de la UNESCO, afirmó, con la convicción que lo caracterizaba, que la igualdad, la equidad económica y la justicia social eran la base de toda democracia. El dijo: “No hay democracia con miseria, no hay democracia con asimetrías sociales”. Y porque creo en la justicia de esta frase, yo he jurado respetar y defender la democracia. Fortalecerla en sus valores igualitarios para hacerla legítima ante el pueblo y así será.
Hoy ante ustedes ratifico este juramento. Quiero que vean en mí a un verdadero soldado de la República, a un celoso guardián del Estado de Derecho y a un defensor de los derechos humanos y de la libertad de prensa y de expresión.
El historiador Jorge Basadre afirmaba ya en 1931 que “el Perú debía terminar su proceso de formación histórica. Dentro de él, vinculado más que nunca al continente y a la humanidad, el país debe encontrar su realidad y su solución” Por eso, para buscar y encontrar una solución integradora para ese Perú, para nuestro Perú, “de compartimentos estancos” que describe Basadre, proponemos una Gran Transformación, el inicio de una nueva época, que no es otra cosa que una nueva convivencia entre todos los peruanos.
Nuestra administración será un gobierno para todos.
Las características de este gobierno pueden resumirse en los siguientes términos: reforma, democracia, libertades, inclusión, redistribución, crecimiento, paz con justicia, seguridad, descentralización, transparencia, soberanía y concertación.
Nuestra voluntad no es la de copiar modelos, queremos, como Basadre que el Perú deje de ser el espacio problemático que era y sigue siendo, queremos para ello construir un camino propio, un modelo peruano de crecimiento con estabilidad, democracia e inclusión social. Tomaremos como ejemplo lo bueno de otras experiencias, pero como decía el amauta José Carlos Mariátegui, no habrá calco ni copia sino creación heroica.
El mandato al que hicimos referencia exige responsabilidad en la conservación de los valores sociales, económicos y culturales de lo realizado hasta ahora y que son un patrimonio de todos.
Por esa razón, mantendremos y consolidaremos un crecimiento sano de la economía y sus estándares macroeconómicos; respetaremos las reglas fiscales para afrontar eventuales crisis externas o desastres naturales; la construcción de las obras de infraestructura, grandes y pequeñas; los programas sociales; la promoción del turismo y de la cultura peruana y honraremos los acuerdos comerciales con países y bloques amigos.
Fomentaremos una economía nacional de mercado abierta al mundo que haga realidad nuestro compromiso de crecimiento con inclusión social y democracia.
Esto implica que el Estado sirva como promotor no solo del crecimiento, sino también del progreso social. Priorizando educación, salud y nutrición infantil, mejorando las condiciones de trabajo, particularmente los CAS y Servicios No Personales. Invirtiendo en infraestructura, en escuelas, en postas médicas, en Cunas y mejorando el salario básico.
Un Estado que utilice sus recursos para ayudar a regularizar la informalidad, que ofrezca crédito ventajoso para los pequeños y medianos empresarios y que facilite el espíritu emprendedor de los peruanos que desea abrir su negocio y prosperar.
Quiero aprovechar aquí para transmitirles que el Salario Mínimo Vital de los trabajadores sujetos al régimen laboral de la actividad privada tendrá un aumento inmediato de 75 soles a partir de agosto y de 75 soles más en 2012, para alcanzar así los 750 soles. Pero estos aumentos deben propiciar un proceso continuo de revalorización del salario básico ligado a la productividad y al crecimiento económico, relacionado con una política global de reducción de la informalidad y de preservación y fortalecimiento de las pequeñas y medianas empresas.
Nuestro desafío es realizar esta gran transformación de manera gradual y persistente para que no se acompañe de presiones desestabilizadoras de nuestros equilibrios presupuestarios y macroeconómicos.
Nuestro ideal de cambio no se concibe sin concertación, sin diálogo político y sin el protagonismo de la gente. Con ese propósito, instalaremos un Consejo Económico y Social, en base al actual Acuerdo Nacional cuyas políticas hemos suscrito. Este Consejo será dirigido desde la Presidencia de la República con el acompañamiento del Presidente del Consejo de Ministros, y estará integrado por empresarios, trabajadores y representantes de la sociedad civil. Se abocará a elaborar estudios para la implementación de políticas públicas del gobierno y tendrá un carácter consultivo.
Hacer de la inclusión social una prioridad exige que el conjunto de los programas sociales sean agrupados y articulados en un Ministerio de Desarrollo y de Inclusión Social, para que el desarrollo pueda llegar efectivamente a los que más lo necesitan.
El programa JUNTOS será extendido progresivamente hasta alcanzar los 800 distritos más pobres del país.
Los adultos mayores en situación de pobreza y que no reciben ningún beneficio del Estado deben recibir la solidaridad de la nación. Hogares donde a la edad avanzada se conjuga el sufrimiento de la pobreza, exigen una acción social impostergable. A esos hogares haremos llegar los 250 soles del programa PENSIÓN 65. Su implementación será inmediata y alcanzaremos los 800 distritos más pobres del país progresivamente.
El programa Cuna Más para los niños de 0 a 3 años también se aplicará gradualmente y en los 800 distritos de pobreza extrema del Perú, hoy en la base del programa Juntos. El combate a la desnutrición infantil será una prioridad, apoyado en la implementación de un programa de nutrición infantil que comprenderá desayunos y almuerzos en las escuelas.
Haremos los esfuerzos que sean necesarios para que se alcance en todo el sistema educativo la jornada de 8 horas de estudio e incentivar la cultura del deporte y la recreación, potenciando las competencias interescolares en el campo de la cultura y las disciplinas deportivas, como respuesta al alarmante dato que más de un tercio de alumnos en las grandes ciudades del Perú corren riesgo de obesidad.
Iniciaremos el programa ‘Beca 18’, que integrará los programas existentes y que permitirá que los jóvenes de bajos recursos económicos y con alto rendimiento escolar puedan continuar sus estudios de nivel superior en instituciones públicas y/o privadas, en programas universitarios o de técnicos superiores.
Reforzaremos el sistema de acreditación universitaria. Los títulos a nombre de la nación que en algunos casos prácticamente se regalan, tendrán un riguroso procedimiento nacional en salvaguarda de la calidad educativa.
En el ámbito de Salud, fortaleceremos el sistema de salud e instalaremos el Sistema de Atención Móvil de Urgencia (SAMU) con una experiencia piloto en Lima y tres capitales de departamento y la creación de un Programa de Facilitación de Acceso a Genéricos de Calidad.
Reforzaremos la atención primaria en salud en los distritos más pobres del Perú.
En los próximos 5 años construiremos hospitales en cada una de las 50 capitales de provincia donde aún faltan. Haremos así realidad nuestro compromiso de tener por lo menos un hospital en cada provincia del Perú.
Los campesinos del Perú y, en general los pobres del campo, serán objeto de prioridad. AGROBANCO captará recursos para el otorgamiento de créditos a la agricultura familiar, y estableceremos módulos de desarrollo agrario accesibles a las distintas formas de asociaciones agrarias y de productores.
El Perú establecerá una nueva relación entre el Estado y el mercado, distinta de las fracasadas recetas extremas del Estado intervencionista o del Estado mínimo y excluyente. En esa nueva relación, el Estado será un promotor de la inversión y del desarrollo, garante del ejercicio de los derechos y libertades, impulsor de las oportunidades para todos.
Buena parte de los conflictos del planeta se deben a la carencia de agua. No es posible que el Perú que queremos construir no desarrolle una política de aprovechamiento soberano de los recursos naturales, una política que garantice la explotación racional y equilibrada del agua, la tierra, los bosques, la biodiversidad, el gas y los minerales. Esos recursos de todos los peruanos contribuirán a la eliminación de la pobreza y la desigualdad. Se alentará la actividad privada sobre los recursos naturales, pero estos serán explotados en condiciones de respeto a las poblaciones, a los trabajadores y al medio ambiente.
Asimismo, avanzaremos profundamente en la política de ordenamiento territorial que nos permita establecer de manera participativa el uso racional de nuestro territorio.
Las ganancias extraordinarias de las empresas mineras deben contribuir al esfuerzo nacional en pro del combate contra la pobreza. Los contratos serán respetados y la negociación permitirá, no lo dudo, y repito no lo dudo, que esta significativa contribución beneficie a todo el país. Mi determinación es muy clara, tengo la voluntad y la convicción para alcanzar este objetivo. En ello va mi palabra y mi compromiso con el pueblo peruano.
El gas del Lote 88 de Camisea, será orientado prioritariamente hacia el consumo interno.
Ejecutaremos una política de masificación del consumo del gas natural para llevarlo a los hogares. En 5 años la ciudad de Lima podría contar con aproximadamente 400.000 conexiones.
Con la garantía de cumplir con la legislación vigente que establece la obligatoriedad del abastecimiento del mercado interno, implementaremos acciones para que se reduzca significativamente el precio del balón de GLP, lo que repercutirá favorablemente en la economía de la mayoría de la población peruana, sin introducir distorsiones en el mercado, ni fomentar el contrabando. Asimismo, masificaremos el uso del GNV como combustible barato y accesible a todos.
Insistiremos en la diversificación de la matriz energética a favor del gas y las energías renovables e impulsaremos el desarrollo de la industria petroquímica. En esa medida fortaleceremos la regulación y el acceso competitivo a las fuentes de energía para el transporte, evitando los sobreprecios.
Promoveremos la construcción de hidroeléctricas, fortaleciendo Electroperú y a las empresas eléctricas estatales regionales, y promoviendo las privadas, en un adecuado balance que otorgue prioridad a la demanda nacional. El Estado evaluará la participación de Electroperú en los nuevos acuerdos de inversión.
Reconstruiremos una verdadera Marina Mercante del Perú para ejecutar lo que dispone la Ley de Reactivación y Promoción de la Marina Mercante Nacional. Fortaleceremos el SIMA y ENAPU como empresas eficientes y buscaremos que la construcción de más aeropuertos se oriente también hacia el fomento el turismo.
Tomaremos las medidas necesarias para que el Perú tenga su línea aérea de bandera y que el mercado aéreo comercial sea más abierto y de mayor competencia, sobre todo para abaratar y ampliar la comunicación al interior del país.
En el campo de la infraestructura, se proseguirá con la ejecución de obras viales como los proyectos IIRSA Interoceánica del Sur, Interoceánica del Norte, los programas Costa-Sierra y apoyaremos la elaboración y construcción de proyectos ferroviarios.
El gobierno nacional será el principal aliado de los gobiernos regionales y locales. Una de nuestras primeras medidas será la instalación de un mecanismo de relación fluida del gobierno con los presidentes regionales, incluyendo el reconocimiento de la Asamblea de Gobiernos Regionales.
Para la ejecución de las políticas públicas nacionales, el gobierno realizará reuniones descentralizadas buscando el diálogo con las autoridades regionales, alcaldes y representantes de la sociedad. Los compromisos de mutua obligación serán objeto de seguimiento desde el gobierno.
Consolidaremos el proceso del presupuesto participativo. Fomentaremos la vigencia de los Consejos de Concertación Local y Regional ahora debilitados y en algunos casos hostigados, como expresión de un enfoque de gestión compartida.
En el caso concreto de Lima, que ha crecido de forma desordenada y caótica, daremos continuidad a la inversión en transporte público en la ciudad.
Anuncio que, en el plazo de dos meses, se iniciará una nueva etapa en la reconstrucción de los pueblos del sur afectados por el terremoto del año 2007, lo que se realizará con el concurso de los batallones de ingeniería de las FFAA.
El gobierno hace eco de la alerta mundial sobre cambio climático y se compromete a fortalecer la regulación y dedicarse con seriedad a las labores de preservación de nuestra biodiversidad, del recurso hídrico y de los glaciares. Será una prioridad para nosotros la prevención de desastres.
El gobierno siente que uno de los graves problemas que provoca temor y frustración en las personas es el de la inseguridad. Se arrastran en ello 30 años de fracasos y muy pocos éxitos y los que sufren las consecuencias de la violencia del crimen organizado, el narcotráfico y el pandillaje son los más pobres. Queremos cambiar esa historia de ausencia de liderazgo político y la carencia de una política de estado eficaz en esta materia.
Es necesario desterrar la idea de que la inseguridad es un problema exclusivo de la policía. Por eso anuncio que así como el Presidente de la República preside el Consejo de Defensa Nacional, presidiré también un Consejo Nacional de Seguridad Ciudadana y Política de lucha contra la Criminalidad para darle un carácter multisectorial.
Realizando un esfuerzo financiero del Estado, iniciaremos un proceso gradual de eliminación del sistema 1 x 1 en el servicio policial. Incrementaremos los salarios de la policía en el marco de un sistema más amplio que incluya la reforma de remuneraciones de la PNP. Activaremos un Servicio Policial Voluntario, equiparemos y conectaremos a las comisarías a la red digital, estableceremos penales fuera de Lima y de las principales zonas urbanas del país implementaremos el trabajo físico para condenados por graves delitos. Disuadiremos con penas más altas el uso de armas de fuego en la comisión de delitos de cualquier índole. En mi gobierno no habrá perdón para violadores, ni para ningún delito cometido contra un niño o una niña. Combatiremos el feminicidio y propondremos una revisión de la legislación vigente.
Ejecutaremos una política contra las drogas que consolide el modelo peruano de desarrollo alternativo integral y sostenible para convertir a los productores, hoy ilegales, en agentes de una economía legal. No seremos indiferentes frente al incremento alarmante de drogas entre los adolescentes y jóvenes. Respetaremos el debate que en torno a este tema se ha abierto en estos años, dentro y fuera del país, pero nosotros no legalizaremos ninguna droga ni tampoco los cultivos ilícitos y por el contrario los vamos a combatir.
Nuestra política antidroga será soberana y reclamará que se haga realidad la responsabilidad compartida con los países consumidores. Seremos inflexibles en el control de los insumos químicos y el combate a las bandas de narcotraficantes.
Reduciremos la superficie ilegal de sembríos de coca, no permitiremos la extensión de cultivos ilegales, menos aún en parques nacionales y zonas ecológicas. Al mismo tiempo, el Perú podrá tomar la iniciativa de una Cumbre Presidencial Regional Antidrogas con la participación de los países productores y consumidores, a cuyos presidentes he percibido muy preocupados con este tema.
La corrupción es para nosotros un elemento que debilita al Estado y afecta su desarrollo. Es, por lo tanto, un problema de seguridad. En tal sentido, defiendo la imprescriptibilidad de los delitos de corrupción en agravio del Estado y la inhabilitación a perpetuidad contra sus autores o cómplices para el ejercicio futuro de cualquier función pública; propongo la supresión de las penas condicionales en las condenas por corrupción para que la prisión se cumpla de manera efectiva; y defiendo la eliminación de los beneficios penitenciarios en los casos de corrupción.
Debemos poner fin a las secuelas de la violencia terrorista que vivimos y cumplir con las reparaciones individuales y colectivas. Es necesario que las víctimas y deudos rehagan sus vidas personales y familiares, que miren con otros ojos su futuro porque viven en una patria que los incluye y que los reconoce como peruanos.
En cuanto a la Defensa nacional, en primer lugar queremos recuperar la moral de nuestras Fuerzas Armadas y equiparlas de forma adecuada. Se reformará el sistema remunerativo de las FFAA buscando cerrar la brecha salarial que existe entre los distintos grados. Esto se hará salvaguardando la obligación que tiene el Estado de honrar el pago de pensiones, que es un derecho fundamental consagrado.
Mantendremos la pensión renovable y realizaremos ajustes salariales graduales. Nuestra primera inversión militar será en el soldado. Fortaleceremos el Servicio Militar con incentivos, mejorando el pago a los conscriptos e instalando un Instituto Tecnológico de las FFAA para la enseñanza de especialidades a quienes egresan del Servicio Militar.
Ratifico mi compromiso de desarrollar una política exterior multilateral de cara a nuestra región que tanto ha cambiado en la última década. La integración en el marco de UNASUR y la Comunidad Andina de Naciones será la línea principal de acción.
La solución pacífica de los litigios internacionales es la filosofía que me inspira y particularmente en relación a nuestros diferendos con Chile. Seguros de los fundamentos de nuestra causa que defiendo ardientemente, afirmo que acataremos el fallo del tribunal de La Haya en nuestro reclamo sobre la frontera marítima y estoy convencido que Chile hará lo mismo.
Vivimos en un mundo que cambia día a día y donde emergen nuevos poderes regionales. Las condiciones están dadas para llevar adelante una fructífera integración en la región. No deseamos una economía autárquica, que se mire a sí misma, aislada del proceso de globalización. Queremos, más bien, una economía integrada. Integrada, en primer lugar, con la región y, en especial, con nuestros vecinos andinos y sudamericanos.
Nuestra región es inmensa y rica en recursos pero también en historia y en culturas comunes. Yo les quiero recordar que nuestra independencia fue un proceso regional, donde todos nos hermanamos para lograr nuestra libertad y soberanía. La heroica gesta de nuestros próceres como el general don José de San Martín y el libertador Simón Bolívar, siempre conscientes de la urgencia de la unión de los pueblos de América, fueron los precursores del impulso integrador del presente.”Seguramente, escribía Bolívar, la unión es la que nos falta para completar la obra de nuestra regeneración”. Este es aún objetivo pendiente para todos los pueblos de América.
El gobierno se propone reconocer y reivindicar a los 3 millones de peruanos migrantes. Para empezar, mejoraremos la defensa consular de los peruanos en el exterior y rebajaremos el costo de las remesas mediante convenios que realizará el Banco de la Nación. Deseamos que quien desea regresar a su patria lo haga y para ello fomentaremos que sea sujeto de crédito.
Los detalles de estas políticas aquí señaladas serán presentadas por la presidencia de Consejo de Ministros, como corresponde, ante el parlamento.
De la tradición militar que no olvido y llevaré en el corazón hasta la muerte conservo orgulloso la tenacidad, la austeridad y el amor por el Perú y sus intereses. En esa tradición, a diferencia de lo que piensan algunos, se sabe mandar pero también obedecer, hay jerarquía pero también fraternidad, hay disciplina pero también intercambio de opiniones.
Esa tradición se funde con el espíritu generoso del Perú, lejano al odio. No vengo en son de guerra sino en son de paz, sin venganza y sin rencor. Yo, que he sido acusado casi de todo, he aprendido a perdonar hace muchos años, antes incluso de hacer política.
Por eso, a los que aún persisten en el encono les pido que bajen sus espadas y sus lanzas.
A los que demandan salarios y derechos les digo que no bajen sus banderas pero que sepan que todo cambio, para ser sostenible, debe ser gradual y racional.
A mis partidarios les pido consecuencia, lealtad, sacrificio, inteligencia y honradez.
A la oposición la llamo a la responsabilidad. Le pido vigilancia y que, desde su posición, respete también el mandato de las urnas, su mandato y el nuestro.
Al terminar este mensaje reitero que soy un soldado de la democracia. Y como dice la fase célebre de la independencia: “firmes y felices por la unión”.
Muchas gracias a todo el país
Viva el Perú!



Tomado: Presidencia de la República
Ver blog:
Compartiendoespacio
La brújula

miércoles, 27 de julio de 2011

Sin rubor en la cara, se va Alan García






No se equivocaba Wikileaks cuando reportó sobre el perfil psicológico de Alan García elaborado por la Embajada de EE. UU (2006), en el que se destaca su carácter "arrogante, desconfiado y con un ego colosal" y que difundiera el diario El País. Las inauguraciones de obras no concluidas lo presentan como el mayor demagogo del Perú.


Especialista en desacreditar a su oposición o de amenazar con su retorno. Le ha tocado vivir la época de las bonanza. Se demoró en resolver parcialmente el tema de la homologación de la docencia universitaria (faltan los profesores contratado). Pero tal vez ya no solo el tono autoritario sino su práctica insolente y chillona que en este último mes ha desatado con sus inauguraciones, y que muestra lo mal habido como el Cristo del Pacífico (lo llame "de las Dudas"), porque fue financiado con dinero donado por la empresa ganadora del segundo tramo Tren Eléctrico. La mejor representación de don Alan García Pérez lo ha hecho El Otorongo nº 382, que publica Perú 21 .


Con Alan García el legado del Apra histórico ha quedado atrás, lo ha hecho trizas. No hay el aprista que defiende los derechos de los trabajadores y de los ciudadanos, esos honrados luchadores sociales que conocimos en el valle Chicama y que se escondían en las casas de nuestros abuelos cuando eran perseguidos. De eso, nada queda. García pasó a engrosar las filas de la derecha, fue más derechista que los propios liberales y a lo largo de su periodo ha hecho gala de la corrupción más descarada.


Volvió sobre el viejo pliego de los civilizados y lo no civilizados, por ello, descalificó a los indígenas amazónicos cuando defendieron sus territorios y los llamó ciudadanos de segunda clase: "Esas personas [los indígenas que protestaban en Bagua contra el TLC] no son ciudadanos de primera clase. ¿Que puedan decir 400 mil nativos a 28 millones de peruanos: 'ustedes no tiene derecho de venir por aquí'? ¡De ninguna manera! Ese es un error gravísimo. Quién piense de esa manera quiere llevarnos a la irracionalidad y al retroceso primitivo". (9 de junio 2009) Ver video: http://www.youtube.com/watch?v=3ekPeb6nMnw


Le tocó vivir una época de bonanza a costa concentrar la riqueza en unos pocos. El Perú en términos estadístico exhibe cifras en azul, pero en rojo corrupción, narcotráfico y delincuencia. No llegó a ser el presidente que dejara de hacernos evocar el cerco de la hiperinflación ni las escandalosas coimas del tren eléctrico, ni las muertes de Cayara y El Frontón. Todo esto solo para dejar constancia de lo ocurrido en los cinco años.


Mi paisano Hermes Salazar me dice que ni Ollanta ni Keiko, en lo que a mi respecta nunca he escondido mi opción izquierdista, de manera que no temo declararme un viejo socialista que comparte un sueño, que todos un día seamos iguales y felices, que nuestras vidas sean consideradas como lo más importante de la existencia.


Alentamos la esperanza de un gobierno inclusivo, donde la transparencia, justicia y donde el crecimiento sea en efecto, para todos los peruanos y no para una minoría de peruanos. Finalmente, día de celebrar, por el Perú, por todos los que nos peleamos a diarios por esta patria, un lugar donde nadie se aburre. Felices fiestas.




Gonzalo Espino Relucé



Imagen tomada de:
http://blogs.peru21.pe/elotorongo/Oto%20282-01.jpg

martes, 26 de julio de 2011

Magaly Solier, dignidad por el Perú. Rechaza condecoración de Ministerio de Turismo, perdón de Cultura


http://magalysolier.pe/files/2011/07/Invitación-Condcoracón4.jpg

El Ministro de Turismo, perdón de Cultura, que se despide, ha querido entregar un recocimiento a Magaly Solier, ella ha renunciado a dicha condecoración, exactamente por dignidad. Gesto que saludamos.


HOLAS:

POR EDUCACION, AGRADEZCO EL GESTO DE HABER QUERIDO CONDECORARME CON LA ORDEN “AL MÉRITO POR SERVICIOS DISTINGUIDOS”, EN EL GRADO DE COMENDADOR. CREO QUE UN PAIS DEBE RECONOCER (Y PREMIAR, POR QUE NO) A SUS CIUDADANOS, A TODOS, CUANDO HACEN EL BIEN POR SU PATRIA, POR SU PAIS.

YO TENGO SOLO 25 AÑOS DE EXISTENCIA Y TAL VEZ NI LLEGO A 5 DE VIDA PUBLICA. CONSIDERO REALMENTE NO MERECER TAL CONDECORACION Y POR LO TANTO, NO PUEDO ACEPTARLA. SE QUE MUCHOS ESTARAN DE ACUERDO.

CREO QUE SE DEBE CONDECORAR A LOS CIUDADANOS QUE REALMENTE HAN HECHO ALGO POR EL PAIS, EN CUALQUIER CAMPO, SOBRE TODO EN CAMPOS QUE LE MUESTREN EL CAMINO Y EJEMPLO A NUESTROS NIÑOS, COMO EDUCACION, DEPORTE, CIENCIA Y CULTURA (MINISTERIO QUE HA DESTRUIDO NUESTRO CINE NACIONAL).

ESPERO ALGUN DIA REALMENTE HACER ALGO MUY GRANDE QUE IMPULSE A NUESTRO PAIS A SER RESPETADO, NO SOLO VISTO CON ENVIDIA, POR NUESTRA VECINDAD LATINOAMERICANA. CUANDO TIENES AMIGOS LO TIENES TODO. Y SOLO LOS DESCUBRES CUANDO ESTAS MAL…Y CUANDO TE VA MUY MUY MUY BIEN APARECEN OTROS.

Y CUANDO LLEGUE ESE DIA, PUES CLARO, ACEPTARIA CON GUSTO UNA PREMIACION POR PARTE DE MI PAIS.

YO ME SIENTO PREMIADA CUANDO ESTOY CAMINANDO POR LA CALLE Y ALGUIEN ME PARA Y ME ABRAZA, ME BESA, ME FELICITA.

BUENO, NADA MAS, AGRADEZCO LA INTENCION, AUNQUE SEA SOLO POR PUBLICIDAD E INTERESES PERSONALES POLITICOS.

BESOS A TODOS Y RECUERDEN COMO FUNCIONA UNA FAMILA, UN PAIS: JUNTOS.

MAGALY SOLIER ROMERO.

HUANTINA Y PERUANA ORGULLOSA DE SER PERUANA.

domingo, 24 de julio de 2011

José María Arguedas: Ampliación del corpus poético arguediano por Gonzalo Espino Relucé

La bibliografía reciente (julio 2011) pone en discusión el corpus poético de José María Arguedas, en especial por los importantes hallazgos de Mauro Mamani (2010, 2011 a y b). Mamani ha desdibujado el acostumbrado ritual de leer los poemas de Arguedas publicados en la importante compilación de Sybila Arredondo, Katatay (1972). En menos de 11 años hemos pasado de los seis poemas que Alberto Escobar (1972: 9) describió como “pequeño volumen” de la “avara adhesión” de JMA a la poesía, a siete poemas en sus Obras Completas (1983), a un incremento de los registros poéticos y cuya significación tendría que examinarse, son en total 17 poemas localizados. Mamani ha dado a conocer cuatro de ellos, y por una especial gentileza de mi colega, he accedido a todos los poemas que ha recopilado. Se trata de hayllitakita que, en general, se escribieron antes de 1962 en que formalmente aparece su primer libro: Tupac Amaru kamaq taytaychisman. Ha incluido en su análisis “Yawar qochapis Kundur wañuchkan” (2011ª: 53) y “Tika, urpi, qaqa” (Ibídem: 53), poemas escritos en la lengua india y en la lengua que escribo. No ocurre lo mismo con los poemas publicados por Francisco Carrillo en su revista Haraui y que Mamani documenta, hay grafías que identificamos con facilidad como anteriores a 1962, se trata de los poemas “Canción” (2011b:39) y “Harawi” (Ibid: 40). El autor de Agua ese año había ya decidido simplificar la escritura quechua: “No hemos usado las palabras según la estricta pronunciación quechua cuzqueña pero hemos respetado la forma desinencial cuzqueña” (Arguedas 1962:7). Lo que nos lleva a sostener que ambos textos son anteriores a 1962, pues utiliza la glotalizada (k’) que había abandonado en sus escritos de los 60. Mauro Mamani acierta en la ampliación del corpus poético arguediano y señala el carácter intertextual de estos poemas que “ejemplifica lo valioso de la intertextualidad”, refiriéndose a como ambos poemas se incorporaron en Todas las sangres.
Resulta insuficiente detenerse en la poesía de tradición indígena y popular que JMA incluye como memoria y creación en toda su obra, sea su narrativa, sea sus trabajos etnográficos o sus cartas y notas privadas. Esto porque hay que indagar no solo el aliento poético, sino la representación en la letra y las formas que configuran sus textos poéticos. En estricto, deberíamos hablar de un aprendizaje poético quechua ancestral, que luego devendría en su escritura y cuya huella se lee en Canto kechwa (1938) y en Canciones y cuentos del pueblo quechua (1949). Y en lo que se refiere al corpus, esta ampliación, lo decimos ya, significa la presencia mayoritaria de una producción quechua. El recuento de estos textos lo haré según la información que Mamani ha hecho pública. Estos son los siguientes poemas (cf. Espino 2011: 36 y ss.): (1) Túpac Amaru kamaq taytanchisman. Haylli-taki A nuestro padre creador Túpac Amaru. Himno-canción (1962), (2) “Ima Guayasamin Qué Guayasamín” (1964-5), (3) Jetman, haylli Oda al Jet (1965), (4) “Katatay Temblar” (1966), (5) “Llamado a los doctores” (1966), (6) “Cubapaq A Cuba” y (7) “Qollana Vietnam llaqtaman Ofrenda al pueblo de Vietnan”. Estos son los poemas conocidos. Los poemas hallados son diez, ocho de los cuales son poemas quechuas y dos van en castellano. Estos ocho poemas, adicionalmente, cuentan con traducciones o versiones al castellano, JMA asume el pokra chanka y la escritura aún no se ha simplificado. No hay en estos poemas prosa poética ni versículos, son versos llanos y profundamente arraigados en la tradición ancestral andina, de donde emana un profundo lirismo. De los que ha dado cuenta hasta ahora son los siguientes: (8) “Cerraré la reja, tras los hierros” (h. 1938), (9) “La noche” (h. 1950), (10) “Yawar qochapis kundur wañuchkan Dicen que en un pozo de sangre”, (11) “Tika, urpi, qaqa Flor, paloma, precipicio”. En la revista Con texto nº 2, Mamani (2011b) presenta estos dos poemas: (12) “Canción” y (13) “Harawi” (1964). Lo que nos lleva a discutir la recepción de este corpus. Si la mayoría de textos poéticos están escritos en quechua, lo que se lee no es la letra indígena. Si los poemas fueron escritos en quechua, estamos hablando de un posicionamiento, de una batalla por la letra, que espera su lectura desde la lengua. Sin embargo, lo que se lee son los poemas que se inscribieron y fijaron en español por Arguedas –y algunos de sus traductores–. Lo que nos invita a postular que la poesía arguediana sería poesía bicultural.


Referencias:
Arguedas, José María. 1983. Katatay Temblar. Obras Completas. Lima: Ed. Horizonte, t. V, pp. 221-270.
-----. 1972. Katatay y otros poemas. Huk Hayllikunapas. Presentación de Alberto Escobar. Notas de Sybila Arredondo. Lima: Instituto Nacional de Cultura.
-----. 1949. Canciones y cuentos del pueblo quechua. Lima: Ed. Huascarán, 1949.
-----. 1938. Canto kechwa. Lima: Editorial Club del Libro peruano, Cía. de Impresiones y Publicidad.


Espino Relucé, Gonzalo. 2011. “La poesía quechua de José María Arguedas: la categoría Runa” en Arguedas Centenario. Actas del Congreso Internacional José María Arguedas. Vida y Obra (1911-2011). Comp. Marco Martos, Javier Morales y Gladys Heredia. Lima: Academia de la Lengua Peruana, Facultad de Letras y Ciencias Humanas UNMSM, Ed. SM, pp. 35-44.


Mamani, Mauro. 2011b. “José María Arguedas: tránsito y solidaridad de los sentimientos en el universo andino” en Con Texto, revista de crítica literaria (UNMSM), año 2, nº 2. Lima, pp. 37-61.
------. 2011a. “El amor como sentimiento vivificador en José María Arguedas” en Arguedas Centenario. Actas del Congreso Internacional José María Arguedas. Vida y obra (1911-2011). Lima: Academia Peruana de la Lengua, Facultad de Letras y Ciencias Humanas de la UNMSM, Ed. SM, 2011, pp. 51-58.
-----. 2010. José María Arguedas. Urpi, Fieru, Quri, Sonqoyky / Tu corazón es de fierro, de oro, de paloma]. Lima: Premio Ensayo Copé de Oro 2011. (Inédito. Firma con el seud. Wilka).


Fotografía:

Oleo de Ever Arrascue, publicado en Arteidea nº14 (junio 2011)


Fredy Roncalla: Apuntes Arguedianos 1
http://hawansuyo.blogspot.com/2011/07/apuntes-arguedianos-1-fredy-roncalla.html

domingo, 17 de julio de 2011

Elena Altuna: retórica del desagravio en San Marcos, por Gonzalo Espino


Elena Altuna es una de las investigadoras más serias y finas de América Latina. Sus contribuciones no vienen exactamente de lo que la crítica monorde viene haciendo sino de aquello que está todavía por hacerse. Estudia la literatura de la colonia desde la memoria de los “hijos del Pirú”. Se sitúa en ese vasto y agreste espacio que se instala en la distancia y que aparece en el olvido, doble recorrido respecto al centro del imperio (Madrid) y al colonial (Lima), y cuyos sujetos demandantes están ubicados en los márgenes de la ciudad y límites del territorio colonial conocido (Tucumán, Jujuy, Santiago del Estero, Salta, etc.), lamentaciones, exclamaciones y memoriales en el que se indica la situación de “oprobio” no solo de indios, sino también de criollos y mestizos.

La doctora Elena Altuna ha llegado a la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, ponente en Congreso Internacional Los Universos Literarios de José María Arguedas organizado por el departamento de Literatura, y ha sido invitada como Jurado Internacional para la sustentación pública de la tesis El discurso estético-ideológico de Gamaliel Churata de Mauro Mamani y participa como profesora invitada en el Seminario de Literatura Latinoamericana I, que está a mi cargo, en la Maestría de Literatura Peruana y Latinoamericana. Seminario que lo hemos dedicamos a la sensibilidad amerindia y cuyo trama se ha realizado desde las cartas de conquista y las cosas del alma, a las riberas de los límites del territorio del Sur, para hablar, de la poesía indígena contemporánea en la que ubicamos la poesía quechua de José María Arguedas y en la que estamos –todavía- discutiendo: la poesía mapuche.

Elena Altuna es colaboradora de la Revista Crítica Literaria Latinoamericana, profesora de la Universidad Nacional de Salta y autora de Retórica del desagravio (http://gonzaloespino.blogspot.com/2010/04/elena-altuna-retorica-del-desagravio.html). Su participación en el seminario ha ofrecido una agenda que compartimos y que en lo básico articula un discurso que se piensa desde el Sur. Altuna propone leer la retórica del desagravio desde la situación colonial, desde la lejanía y la distancia. Esto es la cercanía al poder (Rey o su representante) y desde la distancia (márgenes, frontera) como sentido de ausencia y de olvido. Surge como una textualidad tensa porque se fundamenta en el olvido y por ello demanda. La memoria opera como elemento para la reclamación (“art memorandi”), vinculada a la escritura que media la voz del indio, criollo o mestizo que se representa en ella. Lógica en la que se insertan los discursos de la retórica del desagravio que se hilaron en los márgenes y bordes distantes del imperio.
Acaso en ella la gesta criolla que desembocaría en la ruptura con la corona. Españoles, criollos y mestizos empobrecidos que pelean con los indígenas, que se enfrentan a las contingencia de los nuevos territorios y que son olvidados (Memorial de Salinas y Córdova); mestizos e indígena que inscriben sus situación de oprobio como retórica del desagravio (fr. Calixto Tupac Inka), o mujeres que aparecen como actoras que van formando el tejido contemporáneo de los países del Sur (Catalina de Plasencia). Voces que reclaman la atención del rey para que los desagravie ante las ofensas, se imaginan como súbditos, pero iguales a, o con derechos semejantes a, y que evidencia un tejido de quejas que no terminan por ser resueltas y que configuran lo que hoy somos: una identidad latinoamericana en la que nos cruzamos mestizos, criollos e indios, los "hijos del Pirú" que en su pre modernidad transitan por las riberas inciertas de una proclamada postmodernidad.

El aporte mayor de Altuna es su metáfora, mejor aún categoría epistémica: retórica del desagravio cuya aplicación, como ha hecho con el discurso colonial, se muestra como una categoría fértil para estudiar la textualidad contemporánea. Pienso en dos tipos de manifestaciones, el testimonio y la poesía indígena. De la primera estamos ante una doble relación, en la que el intercambio se produce por mediación del narrador hablante y el narrador escritural (Si me permite hablar, Así me nació la conciencia), cierto que, la mediación se produce a través del sujeto letrado, aunque su sentido sea exactamente el desagravio a las ofensas indígenas.
Es en el acercamiento a la poesía indígena contemporánea donde la categoría se instrumenta como óptima en el análisis y cuya riqueza se muestra en su amplio espectro de posibilidades, sobre todo si se toma en cuenta los planos en los que opera dicha propuesta. Leamos a continuación a un texto de la la poeta mapuche Graciela Huinao:

Salmo 1492

Nunca fuimos
el pueblo señalado
pero nos matan
en señal de la Cruz

Salmo kiñe warángka melípataka ayllámari epu

Chumkáwnorume ta
Üyechi üytún trokiñgelafuyiñ
Welu ta langüemnengeyiñ
Üytúnengel üyechi kürúz

La brevedad poema contiene un espesor histórico que trasiega la intensidad lírica, precisamente por lo desconcertante de una fe que se trae no para la vida sino para la muerte. Huinao testimonia la sensibilidad mapuche. Al hacerlo (1) el texto declara a su vez el trazo de una escritura ahora en poder indio, lo que supone a su vez la presencia de una retórica, que se explicita en la nominación “Salmo” que alude a una forma discursiva autorizada -sacra-, que la voz poética desacraliza. La utilización de la forma autorizada será la primera expresión de la retórica del desagravio. Desde del desagravio (2), la voz que representa Huinao en el poema, testimonia, reclama y parodia, lo que da cuenta, entonces, de las ofensas, agravios y muertes, por ello la exigencia de desagravio. Inflexión (3) que apela a la memoria, paródica en este caso: 1492, ya no como el número del salmo sino como su segundo plano: el año en que empieza la historia de los oprobios a los pueblos del Abya yala. La pregunta, entonces, sería por qué la poeta elige la Cruz, el año y salmo. Cierto, en los tiempos actuales, el rey no es centro del poder. Pero están los otros “reyes” que elegimos. Si ahora la queja no es al rey, en el contexto chileno, sin duda, el espesor sígnico de la cruz, sigue hablando de los agravios y las muertes por el reclamo contemporáneo del territorio y del derecho a vivir distantes a las lógicas neoliberales de la desforestación de los territorios, a vivir al abrigo del fogón y con todo lo que de útil que trae la cultura moderna.
En el mismo sentido podemos volver sobre los poemas quechuas. En Tupac Amaru kamaq taytanchisman, habla, lo he dicho en otra parte, una voz colectiva ñuqanchis –nosotros- y que alterna con una individual que se asume como representación colectiva –ñuqa- y habla precisamente como escritura, que en términos retóricos declara su condición de haylli y taki, de himno y canción, pero si se examina la forma estamos ante un tipo de discurso absolutamente contemporáneo, prosa poética y versos libres. Y ese mismo trazo, aparece con estrategias poéticas propias de los andes. Pero el texto termina por notificar, un ológrafo cuyo testimonio es historia y al mismo tiempo el retrato de la ciudad del siglo XX, que demanda la condición de runas, modernos y citadinos.



Elena Altuna llega como la maestra que ofrece una conjunto de propuestas que sabiamente nos la ido dando y que nosotros celebramos, precisamente porque permite una lectura de la complejidad atomizada y conflictiva de nuestras culturas. Ciertamente lo que hay tras ello es una propuesta. La de afirmar redes académicas que permitan una mayor movilidad de los saberes que se vienen produciendo en el Sur y una fructífera e intensa discusión sobre lo que venimos haciendo en cada una de nuestra universidades.
Y la categoría retórica del desagravio resulta proteica, fértil para los trabajos que hacemos desde el Sur. De este lugar llamado Perú -Lima, desde donde hoy escribo-, sea en Argentina, Salta, sea en San Marcos, la Austral o la Universidad de Salta. Una propuesta divinamente atrevida para seguir conversando. Y por ello, nuestro agradecimiento público a Elena Altuna, maestra de corazón; gratitud de toda la comunidad sanmarquina por compartir con nosotros su experiencia.

































jueves, 14 de julio de 2011

Sor Juana Inés de la Cruz, Primero sueño (v.589-603)




reparando, advertido,
con el arte el defecto 590
de no poder con un intüitivo
conocer acto todo lo crïado,
sino que, haciendo escala, de un concepto
en otro va ascendiendo grado a grado,
y el de comprender orden relativo 595
sigue, necesitado
del del entendimiento
limitado vigor, que a sucesivo
discurso fía su aprovechamiento:

cuyas débiles fuerzas, la doctrina 600
con doctos alimentos va esforzando,
y el prolijo, si blando,
continuo curso de la disciplina,

sábado, 9 de julio de 2011

La recepción de la obra de José María Arguedas: reflexiones preliminares por Carlos García-Bedoya M.

Carlos García-Bedoya M. es uno de los lúcidos críticos literarios del país, profesor principal del departamento de Literatura del Departamento de Literatura de la Universidad de San Marcos. Ha publicado Para una periodización de la literautra peruana y La literatura peruana en el periodo de estabilización colonial. En el reciente Congreso Internacional Los Universos Literarios de José María Arguedas (Lima, del 4 al 8 de julio de 20011), organizado por la Universidad Nacional Nacional de San Marcos, presentó los avances de una investigación mucho más amplia. Aquí reproducimos parte de esa importante disertación.

José María Arguedas es no sólo un autor clave del canon literario peruano, sino también una figura emblemática de la cultura nacional. Su estatuto en nuestra cultura trasciende mucho más allá del ámbito académico de los estudios literarios e incluso más allá de su vasto público lector. Arguedas se ha constituido en una figura simbólica para muchísimos peruanos que no han leído su obra o que han apenas frecuentado sus páginas. Algunas frases suyas que ayudan a entender este Perú desgarrado, plural y heterogéneo, han calado hondamente en el imaginario nacional: “todas las sangres”, “todas las patrias”, frases incorporadas hoy en todo discurso “políticamente correcto”. Además, para un vasto sector de peruanos, aquellos identificados con la vertiente andina e indígena de nuestro país plural, es Arguedas auténtica seña de identidad.
La obra intelectual y creativa de Arguedas diseña pues una auténtica utopía con dimensión prospectiva. La definición de utopía sintetizada por Paul Ricoeur ayuda a esclarecer esas implicancias: “La utopía … es la expresión de todas las potencialidades de un grupo que se encuentran reprimidas por el orden existente. La utopía es un ejercicio de la imaginación para pensar un ‘diferente del ser’ de lo social” y añade que “su función es siempre proponer una sociedad alternativa”. Es en tal sentido que la utopía arguediana ha calado hondo en el imaginario de vastos sectores nacionales y hace de este escritor una figura emblemática no sólo de ciertos modos de identidad, de ciertas formas de definirse peruano, sino también de la promesa de otra modernidad, una modernidad propia, no una modernidad copia. Justamente por tales razones Arguedas se ha constituido para múltiples sectores sociales en una figura simbólica.
Por todo ello, parecía lógico y natural que el año 2011 fuera designado oficialmente como “Año del centenario del nacimiento de José María Arguedas”. Como bien sabemos, no ocurrió así. Se prefirió, por razones que bien vale la pena discutir, resaltar en este año el centenario del supuesto “descubrimiento” de Machu Picchu por Hiram Bingham. Como las investigaciones especializadas han demostrado hasta la saciedad que no cabe hablar de tal “descubrimiento”, se optó por la especiosa fórmula “Centenario de Machu Picchu para el mundo”. En la lógica de una modernización excluyente, lo andino, lo indígena es valorado por su exotismo ante la mirada del sujeto central (europeo o norteamericano), por su rendimiento turístico en el mercado mundial de la “otredad”. Quizá también se creyó que, minimizando a Arguedas, se lisonjeaba a Vargas Llosa, con quien se habían producido notorios desencuentros en referencia al Lugar de la Memoria. Sin embargo, nuestro premio Nobel, a pesar de las polémicas opiniones vertidas en su libro La utopía arcaica, se mostró favorable a dedicar el año al centenario de Arguedas.
El ninguneo oficial de Arguedas es la consecuencia de una concepción de la modernidad definida desde los paradigmas del mercado mundial globalizado, una modernidad que excluye no sólo a amplios sectores sociales, sino a componentes centrales de nuestro tejido cultural. Se trata de una mera concepción de la modernidad como copia de las lógicas globalizadoras, en oposición a la modernidad propia que proponía Arguedas, a partir de la articulación de todas nuestras patrias y todas nuestras sangres. Como lo subrayó muy claramente Ángel Rama, “la modernidad no es renunciable y negarse a ella es suicida; lo es también renunciar a sí mismo para aceptarla”.
La decisión de preterir a Arguedas revela la persistencia de lo que Aníbal Quijano ha denominado la colonialidad del poder, esa lógica de exclusión del otro, del subalterno, desde una mirada que fetichiza la modernidad y que se autoilusiona con un inminente ingreso al ámbito del desarrollo, a pesar de que la mitad de los peruanos se sienten excluidos y de que casi 500 años después, nuestros principales productos de exportación siguen siendo el oro y la plata. Este enfoque, como todos sabemos, fue popularizado con la famosa doctrina del “perro del hortelano”. Al optar por exaltar a “Machu Picchu para el mundo”, se reitera el viejo ideologema de la monumentalización de lo indígena como mera “ruina”, como puro pasado, muy atractivo para el turista nacional o extranjero, pero que debe ser dejado atrás en aras del mito del progreso. Incas sí, indios no: admiremos el legado de las civilizaciones prehispánicas ya desaparecidas, invisibilicemos la cultura andina viva, cuyo símbolo paradigmático es justamente Arguedas.
Concluyo con moderado optimismo. De algún modo, a pesar de que este año no haya estado dedicado oficialmente a su memoria, el 2011 quedará marcado por la presencia tutelar de Arguedas, por la persistencia, para muchos inesperada, de aquella utopía que él diseñó. Los ríos profundos de nuestra historia han abierto quizá un pequeño resquicio a lo que Ernst Bloch llamara “el Principio Esperanza”: en nuestro caso, la esperanza de que se abran caminos de cambio para que los peruanos podamos vivir felices todas esas patrias que configuran nuestra identidad heterogénea.


sábado, 2 de julio de 2011

Gamaliel Churata en la palabra de Mauro Mamani, por Gonzalo Espino


http://www.youtube.com/watch?v=py6XfzeypzI&feature=youtu.be

El último viernes Mauro Mamani sustento su tesis doctoral. Su defensa pública fue impecable. Su jurado estuvo conformado por los doctores Marco Martos, Elena Altuna (Universidad de Salta, Argentina), Antonio Gonzales Montes, Jorge Valenzuela Garcés y Gonzalo Espino. El jurado le otorgó la máxima calificación que puede obtener un graduado: Muy Excelente (20). Y con ello se le otorgó el grado de Doctor. Reproduzco aquí mi informe en mi condición de asesor de dicha tesis.

Ciudad Universitaria, 5 de abril 2011

Dr. Raymundo Prado
Director (e) la Unidad de Posgrado
Facultad de Letras y Ciencias Humanas
UNMSM
Presente.

Estimado director:
La presente comunicación es para hacerle llegar, en mi calidad de asesor, mi informe sobre la tesis El proyecto estético-ideológico de Gamaliel Churata presentada por el magíster Mauro Félix Mamani Macedo para optar el grado de Doctor en Literatura Peruana y Latinoamericana. La tesis en mención reúne todas las exigencias académicas que demanda una tesis doctoral. Presenta el siguiente esquema: una introducción general, cuatro capítulos, las conclusiones de rigor, una completa bibliografía y un apéndice que permite realizar una lectura intertextual y cuasi total del proyecto y obra de Gamaliel Churata.
Antes de exponer los valores de la tesis doctoral, consideramos necesario formular algunas precisiones sobre la epónima figura de Gamaliel Churata. La literatura andina del siglo XX tiene en Churata a uno de sus referentes mayores. Su obra es un tejido cuya urdimbre está hecha por la materia de la poesía y el relato, los cuales mantienen un diálogo sensible con el universo aymara y a la vez transita por el mundo quechua. Su producción no entiende al mundo andino como estático ni pasadista ni arcaico. Todo lo contrario. Se trata de una producción vanguardista en el sentido de adelantada a su época, siguiendo una estrategia refractaria, de la que emerge, desde la raíz, hacia lo universal. El pez de oro, su mayor obra, muestra este mecanismo dinámico de la cultura andina. Sin embargo, los estudios que la han abordado han sido, hasta ahora, parciales. No han explorado los elementos articuladores que hay en la textualidad churatiana. En eso radica la importancia de la tesis doctoral El proyecto estético-ideológico de Gamaliel Churata de Mauro Mamani, más todavía porque nos trae la poesía y nos elabora una imagen del proyecto escritural que se infiere de la obra total de Gamaliel Churata.
Retomando el cuerpo textual de la tesis, advertimos que el proyecto estético ideológico se caracteriza por un permanente diálogo con el universo andino collavino (aymara y quechua) al que nuestro autor prefiere llamar quechumara. Este diálogo es finamente contextualizado para poder entender el proceso y el proyecto escritural que se encuentra en El pez de oro, la poesía y los artículos que Churata escribe entre Puno y La Paz, principalmente. La hipótesis que plantea el magíster Mauro Mamani es la siguiente:
En la obra de Gamaliel Churata emerge un proyecto Estético-ideológico en el que conviven tensionalmente lo andino y lo occidental provocando una compleja refractación de la diversidad cultural del universo andino. El discurso tensional de Gamaliel Churata tendría como estrategia la afirmación de lo propio y luego la asimilación de lo ajeno, esto como resultado de una feliz coincidencia entre el sujeto de la enunciación y sujeto civil que ha vivido la cultura quechumara por lo que plantea la reivindicación del mundo andino. Tal estrategia tendría un impacto referencial en el mundo representado de sus poemas, en específico, y de su producción literaria total.
En el primer capítulo Mamani presenta –y en ello acierta- el contexto sociocultural sobre el cual se escriben los textos de Gamaliel Churata (En adelante identificamos a nuestro héroe cultural con el nombre que él mismo identificó y utilizó en su quehacer cultural y civil, nombre con el que definitivamente identificamos toda su producción, y que la tesis de Mamani explica y argumenta). Al presentar el contexto socio-cultural, precisará el imaginario del universo mágico-religioso presente en el universo collavino cuyo repertorio será la fusión de dos culturas, la aymara y la quechua, que conforman el quechumara, término yunta (yanantin). Revisa desde la etnovisión aymara el significado del lago sagrado (Titikaka), lugar de “residencia de varias divinidades” (30), espacio divinizado por donde transitan los héroes míticos de la escritura de Churata (Khori-Puma, que lo vincula con el Amaru, vinculación que tiene como antecedente a la versión del cura Ramos Gavilán). También estudia la aventura civilizatoria de los dioses Thunupa y Huiracocha, Inti/Lupi Tata y Killa, Pachamama, Achichilas y Awichus, las divinidades organizadoras del mundo de arriba y el mundo de abajo, del mundo donde vivimos y del mundo por donde podemos transitar. Para explicar los niveles de la pacha, la racionalidad andina y su prácticas culturales, el tesista nos recuerda a los mediadores culturales: Yatiris, Pacos y Layqas. En realidad, esta tesis presenta la más completa información del universo de las divinidades collavinas. Este capítulo se complementa con la presentación de categorías claves para la comprensión del mundo representado por Churata: el Ahayu (amaya, alma), Ahayu-Whatan (alma amarrada) y los nuevos elementos de la cultura andina como las vírgenes (de Copacabana o la de la Candelaria). Esquema que se completa con la categorías culturales andinas: pacha, yanani, awqa, tinku, kuti, pachackuti, taypi, ayni, minka, ayllu, comunidad cuya explicación serán espacios relacionales y de realización de Runa-Hakhe. Estas categorías organizadoras del mundo establecen y explican la manera cómo se vive-convive en el mundo andino collavino. Además, en este capítulo presenta un asedio reflexivo sobre el lenguaje, deteniéndose en el quechumara que surgen como consecuencia del contacto lingüístico de las lenguas aymara y quechua. Concluye el capítulo con una primera presentación del proyecto estético ideológico, cuyo centro será el desarrollo Runa-Hakhe, hombre del ande que reivindica Churata, que en términos de proyecto pone de relieve la institución del Ayllu como parte del tejido contemporáneo y como propósito de renovación dinámica de la América. Aunque debe advertirse que en Churata conviven las ideas de la nación decimonónica, aun así produce un quiebre con ella, por su apuesta indoamericana (la “unidad grande del continente”), la patria grande.
Si el capítulo primero presenta los contornos y categorías andinas sobre las que trabajará El proyecto estético-ideológico de Gamaliel Churata, en el segundo capítulo revisa la recepción crítica que ha tenido la obra de Churata, lo que le permite ubicar el punto en el que se han quedado los estudios y la crítica. Revisa exhaustivamente las investigaciones sobre la obra de Churata. Precisa que el punto más alto de los estudios sobre Churata se produjeron a fines de los años 90 y al mismo tiempo da cuenta de los olvidos, como los casos de Franz Tamayo para quien Churata es “el primer prosista indio, de contenido y forma” (140) y el trabajo de Omar Aramayo (1979) quien propuso la idea de retablo para entender El pez de oro. Encuentra que existen rigurosos estudios y tesis que se han realizado en el exterior. Como también evidencia el silencio de críticos que tuvieron acceso al archivo privado de Churata.
El tercer capítulo trabaja en extenso el proyecto estético-ideológico. El proyecto involucra un tejido que apela al contexto socio histórico y a su vez, al tiempo ritual y al tiempo mítico como parte de la configuración del relato de la tesis. Esto porque el investigador necesita establecer redes textuales que hacen necesario invocar a la historia mítico-religiosa y a la par formular una comprensión de la manera como, en general, los andinos entienden, viven en y con el mundo. Esto porque la materia es el discurso de Churata, un discurso proteico que Mauro Mamani identifica como tensional, como un encuentro desde el ahora con el pasado y la apuesta al futuro. Estas manifestaciones discursivas son evidenciadas y documentadas por el autor de la tesis. Esto nos permite ver la estructura que alberga la textualidad de la obra de Churata. Pone, pues, en primer plano el proyecto estético-ideológico de alcance latinoamericano.
El tesista advierte que Churata tiene una especial atención por la lengua, por eso, apuesta a conservar la “voz aborigen para denominación de las cosas de la naturaleza, y los entes de la conciencia americana” (251), en su preocupación de no “mutilar sus significados” y nos recuerda con Churata que la lengua está vinculada a la literatura: “Sin lengua nacional, ningún pueblo posee literatura nacional” (252). En términos de poética, se lee como una negación a escribir “como indio”; y afirmar una escritura “en indio” (254). Es en ese contexto que El pez de oro será calificado de libro-tinkuy, libro-brujo por nuestro tesista (258). La escuela será otro elemento central de la propuesta churatiana. Una escuela que es pensada desde la experiencia indígena, y que establece un diálogo consciente con las exigencias de su tiempo, pues el proyecto churatiano acepta los ritmos y las dinámicas cambiantes de las culturas. Hay en ello un reconocimiento explícito al pensamiento pedagógico de José Antonio Encinas, por ello, entre la escuela india de Warisata y la escuela de Perfección, prefiere la primera, pues aquella permite que “con sus propias manos [el indio], constru[ya] su camino” (269). Lo imagina como raíz y potencia, “Warisata lo hace en el ayllu” (271). El modelo es la estructura como esquema social, como una “gramática de la vida” (276), desde esta perspectiva la educación es un acto de encuentro con la comunidad, que dialoga con la sociedad y la cultura. Concepción que la amplía a la universidad, pues el Runa-Hakhe llega a la universidad. El capítulo concluye con la exposición del proyecto estético-ideológico de Churata que se puede resumir en lo siguiente:
1. La sustancia inspiradora de todo el proyecto es la cultura ancestral collavina. Tiene en el ayllu su matriz; y en el ahayu y el runa hakhe su consistencia. Así, el asunto no es puramente intelectual, es terrenal, el problema que se enfatiza es la reivindicación del indio.
2. La representación de su propia realidad con medios expresivos que se acerque a ella (la gramática de la vida, del Cherekheña) una gramática que tiene que ver con sensibilidad antes que con razón categorizadora.
3. Representación del encuentro tensional, tinkuy, de dos manifestaciones opuestas y complementarias: las originarias (aymara y quechua) y la Occidental supone pensar la lengua como interlocución en el espacio andino del Collao, donde las lenguas y las culturas interactúan.
4. Apuesta a “parir lo propio” antes que la imitación servil. La asimilación parte de una conciencia que significa ruptura con la condición servil y colonial, asimilar sí, pero para ser indios modernos.
5. Hay una subjetividad emancipadora en todo el proyecto de Gamaliel Churata. Toda la propuesta es una apuesta identitaria “forjadora del sentido de la nacionalidad” (Churata) con raíz andina (303).
6. Churata precisa que “debe contener el componente andino actualizado por la nuevas formas americanas” (299) y que Indoamérica alberga la “riqueza étnica y la contundencia de la claridad” para la conformación y potenciación de una patria grande (302).
7. Si es terrenal y localizada (ayllu), es extensiva a América (nuestra comunidad), porque el hombre americano, dice Mamani “está hecho de tierra americana, de sangre y raíz americana” (287).
8. América entonces pasa a ser la comunidad mayor, por eso, Mamani, refiere que debe hacerse extensiva la sentencia de Churata: “Somos indios, o no somos de América” (288).
El cuarto capítulo es un aporte al estudio de la literatura andina y latinoamericana. Se trata de la poesía de Gamaliel Churata. Mauro Mamani se ha preocupado en organizar el corpus de la poesía churatiana. Esta, proviene de dos fuentes, la primera de las publicaciones que realiza en diversas revistas y periódicos (La Tea, Gesta Bárbara, Kosko, Hangar, Amauta, Boletín Titikaka, etc.) y toda la producción que se asocia a la poesía tradicional que localiza principalmente en El pez de oro. Postula que la poesía de Gamaliel Churata se distingue por su continuo apego andino y que esta debe entenderse como un proceso en el que se puede diferenciar el sesgo modernista, el interés vanguardista y la certeza andina. Revisa toda la poesía de Churata como proceso; explora y explica cada momento poético que propone en su clasificación. Elige en el archivo disperso poemas puntuales que ayudan a la explicación de cada momento poético; este proceso lo entiende como tránsito que opera en la tensa escritura de Churata. Poeta modernista primero, de verso musical y vibrante, para trasladarse al artefacto vanguardista: se detiene en la polémica con Vallejo y el problema de la escritura (“pensar un nuevo lenguaje o los esfuerzo por renovar los lenguajes existentes” (337)). El momento andino está vinculado a la poesía ancestral que muy bien cultiva el autor de El Pez de Oro. El arte verbal andino del Collao será una marca importante en su producción poética; “enmarcada –dice Mamani- dentro de esta tradición” aunque “atraviesa una serie de cambios tanto temáticos como formales” (356). La identificación del indio triste está vinculada a cómo la crítica ha preferido “ver solo un arte doloroso” y no precisamente el vigor que encierran las manifestaciones indígenas. En su apuesta por escribir “en indio”, Churata nos invita a recordar que “todo injerto del ahayu (alma colectiva) supone en el período, en el ciclo, la expulsión de los factores que determinaron su inhibición” (358). Esto supone asentarse en la tradición pero al mismo tiempo en el imaginario, en la posibilidad de crear nuevas formas desde la tradición. En la tesis El proyecto estético-ideológico de Gamaliel Churata Mamani identifica el uso de formas poéticas andinas y las estudia. Estas formas son el haylli, el harawi, el eyra, el tokaña, el amaya tokoña, el hararuña, el khirkhilias, el wañusiña y la wiphala. Sigue una secuencia que permite la descripción de estas formas andinas. Realiza una indagación filológica, revisa los lexicones coloniales y explora en los contemporáneos, aprovecha en eso el “guión lexicográfico” de El Pez de Oro y lo que la crítica andina ha producido al respecto. Luego pone un texto que es analizado. Del examen de esta producción poética, podemos señalar que Gamaliel Churata moderniza las formas tradicionales indígenas. Usa sus formas y lo lleva al juego vanguardista como el hararuña especie de renovación de las formas indígenas “formado por la palabra jarawi, con el sentido de poesía y canto, más el sufijo –ña, que indica ‘en conjunto’.” (374)”.
Establece las conclusiones de rigor donde confirma el proyecto estético-ideológico. La disciplina y años de trabajo quedan refrendados por la completa bibliografía que elabora Mauro Mamani. En su tesis hay una presentación exhaustiva de toda la producción creativa, crítica y periodística en términos de hallazgo, al tiempo que documenta textos epistolares y los trabajos críticos en torno a Gamaliel Churata. Incluida la bibliografía complementaria. El tesista ha decidido ofrecer un apéndice que nos permite una mirada general de la obra churatiana.
Finalmente, la tesis tiene el mérito de poner en agenda de nuestra comunidad académica la obra de Gamaliel Churata. Lo hace a partir de recurrir a toda la producción creativa, crítica y periodística. La sustancia de esta tesis es que el candidato a doctor esboza lo que llama proyecto estético-ideológico según el cual, lo que mueve la escritura de Gamaliel Churata es un discurso moderno anclado en el ahayu/runa, en el sentido de ser una escritura tensional que supone la lealtad a los ancestros y la necesidad de vincular con la época, pero al mismo tiempo esa escritura pasa a ser un recurso que tiene una mirada ética y por ello profundamente política. De allí que la propuesta se mueva en un espacio que desborda la escritura para insertarse como programa en un proyecto de sociedad: América unida desde las lecciones de los andes. Un segundo aporte está dado por la estrategia discursiva de la propia tesis que aporta con una mirada crítica y una lectura rigurosa lo largo de todo el trabajo sobre El pez de oro. La publicación de 1957 se convierte en el centro de la reflexión del proyecto, de la poesía y de la opción ética que acusa la literatura de Gamaliel Churata. En tercer lugar, su examen de la poesía de Gamaliel Churata, convierte a esta tesis en la primera en realizar un registro y lectura de toda la poesía andina de Churata, que va documentada con el anexo que se presenta. Y en cuarto lugar, la propia bibliografía que el candidato a doctor presenta es una bibliográfica autorizada, completa a la fecha en que concluye la investigación (marzo 2011). Por lo que la tesis El proyecto estético-ideológico de Gamaliel Churata del candidato a doctor se convertirá en una consulta obligada para quienes se acerquen a la obra de Gamaliel Churata, a la cultura andina en general y del Collao, en particular, y pone a nuestra Escuela de Posgrado en un sitio expectante por las permanentes contribuciones que desde las humanidades se hacen a la comunidad académica.
Por estas razones, estimado director, solicito que la tesis doctoral El proyecto estético-ideológico de Gamaliel Churata del magíster Mauro Félix Mamani Macedo pase a defensa pública para ser calificada por los méritos que ella tiene.
Sin otro particular, reciba mis atentos saludos.

Dr. Gonzalo Espino Relucé
Asesor