sábado, 31 de julio de 2010

Primero el lenguaje, luego la escritura/ Gonzalo Espino

Primer conversatorio virtual sobre lenguas indigenas
Hawansuyo, Fredy Roncalla
http://hawansuyo.blogspot.com/








En efecto, la discusión tiene que partir de un paradigma: primero es el lenguaje, luego la escritura. No al revés. Error que ha permitido que en los últimos tiempos nos lleve a la sombra de un asunto mágico que hace suponer esta tecnología como la culta. La humanidad en su desarrollo exhibe, a lo largo de su historia diversas estrategias de registro de para su lenguas. No hay una sola. Este principio es el que debemos tomar en cuenta.

De esta suerte, el lenguaje es primero, las tecnologías o registros de la memoria deviene en utilitarias. El problema viene cuando esta, se instala como la forma civilizada – desde el ego de europeo- acusación que se hace a los indios americanos – “no tienen escritura”- entonces, no son nuestros iguales. Pero estos indios, estos amerindios, exhibían otras codificaciones que ni españoles ni portugueses lograron entender, y si lo advertían, lo consignaban como objetos idolátricos.Fr. Ramón Pané, el primero que registra las costumbres, ritos y dioses de los indios taínos, siente que su escritura no puede capturar lo que los amerindios le informan, su propio trazo se vuelve complejo y encierra en su escritura la invención y la traición de la letra que se deja atrapar por las formas como los hombres taínos comprendían su mundo y sus dioses (Pienso, por ejemplo, en la analogía que construye del mundo con el pensamiento cristiano de la existencia del Cielo, ya elaborada por Colón: “Hoy en día los traigo que siempre están de propósito que vengo del cielo, por mucha conversación que hayan habido conmigo; y éstos eran los primeros a pronunciarlo adonde yo llegaba, y los otros andaban corriendo de casa en casa y a las villas cercanas con voces altas: venid, venid a ver la gente del cielo”). Pané escribe “El gran Señor que dicen morar en el cielo" (1), es como digo, una inscripción que inventa y aliena lo que observa, pero al mismo tiempo no deja de traducir las formas del pensamiento, como espejo, que tenían los indios taínos.

Analogía discutible pues se trataría de héroes culturales que migran, que van y continúan su destino hacia otras tierras como ocurre en la cultura nahua, pienso la derrota de Quetzocoalt, el dios-civilizador. Pero al mismo tiempo habrá que reparar en esos registros de la derrota que impone el trazo de la escritura de Pane: un cemí anuncia que vendrá hombres vestidos y que traerán hambre y que ya no gobernarán:
“Dicen que este cacique afirmó haber hablado con Yiocavugama, quien les había anunciado que cuantos viviesen después de su muerte, gozarían poco de su dominio, porque llegaría al país una gente vestida que les dominaría y mataría, y se morirían de hambre" (2).
No puedo imaginar a un Huayna Capac que pronostica la derrota inca, tal como quiere Pedro de Cieza de León:
“Y afirman que estando en ellos Guaynacapa supo de la entrada de los españoles en su tierra, en tiempo que estaba don Francisco Pizarro en la costa con el navío en que venía él y sus trece compañeros, que fueron los primeros descubridores del Perú; y aun que dijo que después de sus días había de mandar el reino gente extraña y semejante a la que venía en el navío.”
La letra interpreta la voz, la inventa y la registra. Cuestión que luego será repetida. El lenguaje primero, la escritura después.
(1) Carta de Cristóbal Colón a Luis de Santángel (15 febrero 1493).
(2) Pané, Fray Ramón. Relación acerca de las antigüedades de los Indios.Nueva versión con estudio preliminar, notas y apéndices por José Juan Arrom. México: Siglo XXI.
La alforja de Chuque (II, nº1)

lunes, 26 de julio de 2010

Gracias

Empiezo esta nota agradeciendo a todos los lectores y las lectoras que han ingresado a La alforja de Chuque. Es una gran responsabilidad. Lo que deseamos desde este blog es participar en el desarrollo de una propuesta que permite el conocimiento de nuestras culturas y sus contextos de desigualdades en que se producen. Y como decía Adolfo Vienrich, hacer caer el velo del olvido, del silencio y poner en primer plano lo que es evidente y no se quiere hacer visible desde el territorio de la letra, aquello que incomoda o resulta la expresión de los otros-mismos que hacen posible el mundo en que vivimos.

De hecho debo indicar que La alforja de Chuque tiene la intención de continuar su labor. Por ello con esta nota iniciamos una nueva etapa. No hemos logrado alcanzar todavía un nuevo diseño para nuestro blog, pero esto no debe detenernos. Ya hemos descansado lo suficiente para retomar nuestra labor semanal. Vamos a continuar con nuestra reflexión sobre literaturas y culturas amerindias, al mismo tiempo presentaremos en este portal nuestras lecturas y calas –inagotables- sobre la cultura andina y amazónica. Debemos al mismo tiempo recordar que tenemos preocupaciones de lingüística, sobre la cultura en las escuela y aquello que tiene ver con nuestros cursos en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos -sin olvidar, lo que hacemos en la Universidad Federico Villarreal donde amablemente me acogen como profesor invitado- , temas que irán también puesta en el blanco y negro (aunque aquí lo podemos hacerlo en color).

La alforja de Chuque no puede inhibirse de lo que viene ocurriendo en la sociedad ni lo que sucede en San Marcos, pondremos notas al respecto. Una preocupación, que en adelante, deseo compartir, son las noticias que haremos, con la brevedad que nos enseño la vanguardia, sobre diversas producciones culturales, sea por que las adquirimos en el mercado o porque la amabilidad, hacen lleguen a nuestras manos. Lo propio haré con eventos que consideramos interesantes o académicamente importantes o pertenecen a redes sociales de impacto. Un asunto sobre el que insistiré es el Valle Chicama y en el Tulape.

Fiesta patrias en Tulape

Hoy escribo desde Tulape. Esta mañana fue el acto oficial y desfile patriótico que suele hacerse en todas las comarcas del país. Siempre me ha disgustado eso de que los muchachos desfilen como si fueran militares. Prefiero el pasacalle como una muestra de la diversidad cultural que somos y una forma de afirma el país que queremos ser. Esto en parte aprecio hoy día en el desfile, lo hicieron la iglesia protestante, las escuelas privadas y públicas, los viejos trabajadores y los representantes del municipio menor, al mismo tiempo que aquellas fuerzas como la policía y el serenazgo que nada hace por estos lares.

Sin embargo, hoy una maestra, la profesora Fanny Maqui -como si apareciera desde la ficción de Ciro Alegría, ese héroe campesino llamado Rosendo Maqui- hizo la alocución por fiestas patrias. La profesora recordó la lucha por la independencia y como hoy ésta –dijo la profesora- se ve amenazada por dos males: la ignorancia y la pobreza. Comparto la opinión de la maestra del colegio donde estudie. En efecto, si los jóvenes del presente no emprenden esa lucha por arrancar las sombras a la ignorancia y si en nuestra país continúan las distancias sociales, entonces, sí tendríamos que preguntarnos sobre la validez ese esfuerzo que comenzó hace ya casi 200 años. Pues como dijo Maqui, lo que estaría en riesgo sería la libertad.

En efecto, la libertad como conquista es todavía una tarea pendiente. ¿Cómo se puede ser libres si hemos retrocedido y el corrupto ahora alista su candidatura bajo un lema como le que he visto a la entrada de Trujillo “contra la corrupción”?, o cómo serlo, si no se ha sancionado los inescrupulosos que estafaron a todos los trabajadores cañeros (sobre todo a los jubilados) con el cuento de tu platita en acciones (escandalosamente valoradas a 10 soles y al día siguiente, estas ya costaban tres soles). Entonces, sí, luchemos por la libertad. Sí, si luchemos por la igualdad, luchemos contra la oscuridad de la ignorancia, pero al mismo tiempo recordemos con orgullo que somos un pueblo modesto que tiene un larga historia que la comparte con todo el valle Chicama, Roma -dijo el animador del programa de hoy- “pueblo de luchadores”, pero olvido, en todo momento, que somos un pueblo ancestral, moche, Tulape.

Por hoy, es suficiente, gracias nuevamente. Y los invito a continuar en la conversa.



Gonzalo Espino Relucé
Roma Tulape, 26 de julio 2010


En la foto:
Dimas Arrieta, Gonzalo Espino, Agustín Prado, Mauro Mamani.
Foto de la casa hacienda de Roma (Tulape)

lunes, 12 de julio de 2010

Gino Damas: el árbol y el agua (La leyenda del kiswarpuquio) por Gonzalo Espino


Una de las mayores sorpresas es que la universidad pública, la universidad a la que se les disminuye sus fuentes de ingresos y a cuyos maestros se les niega el último tramo de la homologación, es precisamente esa universidad que produce, que investiga, que da cuenta de las pulsiones del país. La prensa y los políticos (fujimoristas o próximos a estos) han levando polvo sobre la presencia de senderistas en varias universidades nacionales. Ocultando lo que ocurre en el día a día de nuestra universidades, allí están los resultados del VI Concurso Nacional de Tesis de Posgrado convocado por la ANR, la intensa vida académica de la universidades en provincias, la reciente publicación del Quechua ancashino una mirada actual del doctor Félix Julca Guerrero de la Universidad Antúnez de Mayolo (Huaraz) y, por cierto, la tesis que paso a comentar.

Se trata El árbol y el agua en la literatura de tradición oral andina. El caso de La leyenda de Kiswarpukio, tesis de maestría defendida por Gino Hernán Damas Espinoza en la Universidad Nacional Hermilio Valdizán de Huánuco. Esta investigación tiene el mérito de trazar una doble línea: la del trabajo de campo y la labor hermenéutica, al tiempo que busca relacionar tradición oral con relato ficcional. Gino Damas propone que “El árbol y el agua son temáticas recurrentes de la literatura de tradición oral andina que permanecen en el imaginario andino y que el caso de La leyenda de Kiswarpukio es una representación de la tradición en la escritura.”


Esta investigación la organiza en cuatro capítulos, en los dos primeros revisa las categorías con las que trabajara, puntualiza un enfoque que relaciona escuela y tradición oral. En su revisión, hace excelente repaso sobre los principales trabajos sobre tradición oral: revisa el universo de propuesta de Efraín Morote Best, Aldeas Sumergidas, se detiene, luego, en una tesis nuestra La comadre y el compadre, para finalizar con el ensayo sobre carencia/abundancia que fuera elaborado por Raúl Bueno.



Es el tercer y cuatro capítulos donde encontramos lo sustantivo de su tesis. Revisa toda la “Tradición oral de valle del Mantaro” (Cap. 3), en especial aquellos relatos sobre el árbol y el agua como parte del imaginario andino, producto de lo cual tenemos uno de los catálogos más completos sobre este tipo de relatos. Busca establecer algunas relaciones con el Manuscrito de Huarochirí y se detiene en el caso de Ahuac que es motivo de esta tesis.



En el cuarto capítulo "Etnografía del relato oral: tradición oral y escritura en La Leyenda de Kiswarpukio". Esta sección nuestro investigador, establece relaciones entre los relato sobre agua y árbol en Ahuac respecto a la creación narrativa de Carlos Villanes Cairo. “La leyenda de Kiswarpukio” será un texto que tiene su origen en la memoria sobre relatos de agua y árbol, de suerte que la relación entre tradición oral y escritura, tal como ha difundido Villanes, sugiere, por el contrario la inventiva del narrador al ofrecer un nuevo relato. De allí que entre lo que la voz dice y lo que la palabra escrita transcribe, no siempre hay fidelidad, sobre todo cuando se trata de ficciones como el caso de Carlos Villafanes. De esta manera, Damas distingue los relatos orales sobre el agua y el árbol de aquello que pertenece a la creación narrativa.

La tesis tiene Gino Damas tiene el destacado mérito de hacer un estudio exhaustivo de la tradición oral del Centro del Perú. Estable la larga tradición oral en torno árbol y el agua, y sabe sabiamente distinguir los límites de una tradición y creación ficcional. Y al mismo tiempo remarca la importancia de la tradición oral en la formación de nuestros estudiantes de básica, por ser uno de los caminos más gratos del saber y al mismo tiempo una celebración de la identidad. Lo que convierte a esta tesis en un referente para los estudios andinos.

domingo, 4 de julio de 2010

Este jueves 8, presentan libro Gonzalo Espino





Presentación




La literatura oral o la literatura de tradición oral

(Lima: Pakarina Ediciones, 2010.
ISBN 978-612-45706-2-9)




Presentan:


Mauro Mamani

Dimas Arrieta

Ugo Carrillo




Organiza la Casa de la Literatura


Jueves 8, a las 7 p.m.

Los esperamos