domingo, 29 de junio de 2008

Agresión contra San Marcos. Bribones destruyen el muro de San Marcos




Bribones o matones, ¿puede el Alcalde de Lima ingresar con maquinarias a la ciudad universitaria?





Esta madruga (29-06-08), como bribones, como si se tratara de matones en un desalojo, ingresaron impunemente los representantes del Alcalde de Lima, con sus maquinarias, destrozaron los muros de ciudad Universitaria de San Marcos. ¿Quién lo autorizó señor Alcalde? San Marcos es del Perú, es de los peruanos. Y usted no puede realizar una obra que atenta contra los derechos patrimoniales de nuestra universidad o, acaso porque somos una universidad pública, no merecemos respeto, ¿será el síndrome racista que hace gala en los alcaldes de Lima?
Señor, Rector, señor Alcalde, el 8 de mayo la comunidad sanmarquina dijo no al by pass, sí a las clases. ¿A quien defienden los representantes de San Marcos en la negociación con EMAPE? (léase el acta adjunta)



¡No al anillo, sí a las clases!

Van las fotos.













jueves, 26 de junio de 2008

Tarmap pacha huaray, Adolfo Vienrich (9; pp. 36-49) ed. anotada por Gonzalo Espino


Tarmap Pacha Huaray
Nuna shimi chihuanhuay
Edición anotada por Gonzalo Espino Relucé en
Homenaje a Adolfo Vienrich (1867-1908)

Tarmap pacha huaray (9)

[36]
He aquí los yaravíes de Ollanta.
[1]

[Huay tuya, tuya]

Huay tuya, tuya.
[2]
Ama, pisco, micullaichu
Ñustallaycuy chacaranta:
Ama hinam turpullaychu
Hillpunacunap zaranta
[3]
Pakcacunap ruruntinpi
Ancha kcaru mirarispa
Ñucñup tica uyruntinpi,
Quekque rapinhuan matispa.
Huaycop manac hillpunacta
Pucrocascaiqui, ¡puricuy!
Kcahuallaycuy purinacta,
Ancha piñayta huatucuy.
Utca purumta mazcantin,
Lliquiscacta ricumunqui,
Chica ruructa chapchastin,
¡Cauzarayco, ayquimunqui!

[37]
Los hombres cantan

Ay, tuya, tuya!
Ay, pajarillos,
No devoréis
De mi Princesa
La cara mies
Maizal tan bello
Da gozo ver;
Sus tiernas hojas
No marchitéis.
El grano es duro
Para romper,
Mas por adentro
Suavísimo es
Aves golosas,
Miedo tened
Porque es la liga
Vais a caer.
Allí os haremos
Pegar los pies;
De ello el piscaca
Da entera fe.
En estos campos
Verlo podéis,
Aprisionado
Desfallecer.
Tendréis vosotros
La suerte de él
Si de los granos
Uno coméis.

[38]

Yarahui
[4]

Huyhuasca urpiyta chincani
Huc chillinapí
Paipa ricuyta mazcani
Chai quitillapi.
Millai sumac uyaraico
Koillur sutinmi.
Paipa paucar pucaraico
Rurup satinmi.
Quillahuan mazinpi caspa,
Nanac Kcapchinmi
Cuncan illaric yallispa,
Ancap suyronmi
Llampo chucchanri hincusca.
Mircatallahuan;
Ticla ñahui rirpucusca,
Nanac raurayan.
Kquesipra, patmac matinpi,
Kcuychin pacarin;
Hina Intiquiquin ñauquimpi
Chaiman sayarin.
Chipiñan chascalla huachispa,
Chuyalla chichin;
Munayllahuan kapchichispa
Sonkocta siquin.
Achancaraipa ziza uyam,
Ritihuan cuzca;
[40]Millhuan zuni sayasayam,
[5]
Ypupllicusca.
Tupac simin cuncap pacchan
Yuyac rimaita;
Acyñin collanan cachan
Misquic taquiyta.
Llampo kcaran quirpacuspam
Paracay ritip;
Utco mucmu kcazcon cuzcam
Huatuyoc putip.
Kquekque maquin llullucuspa
Cullatucoyoc;
Rucananri pazcarcuspa,
Chulluntucuyoc.
[6]

[39]
Elejía

He perdido en un momento
La paloma
[7] que crié;
Los valles registra atento,
E indaga adonde se fue.

Por su celeste hermosura
De Coillur
[8] el nombre tiene,
Grato y lleno de dulzura
Cual a ella sola conviene.

Su frente clara y serena
Brilla con lumbre divina,
Cual la misma Luna llena
Que el firmamento ilumina.

Sus negros suaves cabellos,
Que sueltos al aire vagan,
Reflejan blancos destellos
Y con su perfume embriagan.

Dos Iris sus cejas son
Y dos Soles sus pupilas,
Que hieren el corazón
Con sus miradas tranquilas.

En su lozano semblante
El achancaray
[9] florece,
A la greda semejante
Que en blanco fondo aparece.

O también al purpurino
Matiz con que reluciera
[10]
[41] El pétalo de un lupino[11]
Si en él carmín se pusiera.

Fila de gotas de nieve
En su linda boca se halla,
Y a su sonrisa más leve
De placer el alma estalla.

Su gracioso cuello erguido
Es cual torneado cristal,
O cual nieve que ha caído
De la región celestial.

Y de año en año su seno
Gana mayor expansión,
Cual crece en el prado ameno
El blanco y suave algodón.


[40] Yarahui

Iscay munachuc urpi
Llaquin, putin, anchin, huaccan,
Purantin casapi parpan,
Cinchi uchup mullpa curcupi.

Hucñin casap chincachirca
Huayllucusca pitullanta,
Chai socraipi, zapallanta
Manaiquicyoc, cacharirca.

Huaccayoc mazinpa paquin;
Purillantin kcahuarispa
Huañucusca hinam tarispa,
Cai simipi paiman taquin:

[42] ¿Maimi, urpillai, chai ñahuiqui
Chai kascoiqui munahuanca.
Chai sonkoiqui ñucñuhuanca,
Chai llampu huatuc simiqui?

Chincaitucuc urpi lluspin,
Kcaca kcacacta muzpaspa
Huckquehuan cacharpayaspa
Quimrayñecman ñaupuc purin.

Hinantinta tapucuspa:
¡Huay sonkcollay! ¿maipi canqui?
¡Miticay, haykca raqui canqui!
Ñirca, huañuy hullpuycuspa.

Traducción:

Dos amantes palomitas
Penan, suspiran y lloran
Y en viejos árboles moran
A solas con su dolor.

Por altas cumbres desiertas
Una se escapó ligera
Dejando a su compañera
Llorar tan infausto amor.

Buscándola tiende el ala
Por todas partes incierta;
Pero al fin hállalo muerta
Y así en su idioma cantó:

"¿Paloma, do están tus ojos?
¿Do está tu pecho amoroso
Y tu pico delicioso
Que otro tiempo me encantó?

[43] Y la paloma cuitada
Vagaba de roca en roca
Confusa, atónica, loca,
Presa de horrible aflicción,

Vertiendo un raudal de llanto
Vuela por el orbe entero
Y dice en son lastimero:
Dónde estas mi corazón.

Cierra todo cuando se ha dicho en el siglo XIX, la Gramática de Dionisio Anchorena, (1874) que trae las siguientes composiciones quechuas:

Chamaicuna

¿Hinachun sauchak yanallay
Chica munaskay, huaylluskay,
Ñacariskaypas,
Manaycullak sonkoyquipi
Caman aininta mascaspa
Sauchay tariklla?
Manam cuyayquichu nispam
Munanayta amachahuanqui,
Sonkoy urpilla!
[44]
Choy llaksa camachitatak
[12]
Huntachinay chincachispa
Cay causayniyta?
Konkaytachá yunaskayqui
Cay chiquiypa llaquichiskan
Huañuk captiypas;
Cankatakmi kampak punchau
Tupumpi llaquip katiskan
Muchunayquipak.
Huañuptiyñachá huakanqui
Pantayniyquip chincachiskan
Munakniyquita;
Cay causak kesachaskayquim
Huañuspapas intusunqui
Aininayquipak.
Tucui pacham llantullaypas
Samca samca ricurenka
Yuyayniyquiman;
Kochuyquitam puchucanca
Llaquiymana kayllacuspan
Aya‑cayniypas.
[13]

[43]
Las quejas

¿Con que al fin tirano dueño
Tanto amor, clamores tantos,
Tantas fatigas,
No han conseguido en tu pecho
Más premio que un duro golpe
De tiranía?
Tú me intimas que no te ame,
Diciendo que no me quieres,
¡Ay, vida mía!
[45] Y que una ley tan tirana
Tenga de observar perdiendo
Mi triste vida
Yo procuraré olvidarte,
Y morir bajo el yugo
De mi desdicha;
Pero no pienses que el cielo
Deje de hacerte sentir
Sus justas iras.
Muerto yo, tú llorarás
El error de haber perdido
Una alma fina;
Y aún muerto sabrá vengarse
Este mísero viviente
Que hoy tiranizas
A todas horas mi sombra
Llenará de mil horrores
Tú fantasía;
Y acabará con tus gustos
El melancólico aspecto
De mis cenizas.
M[ariano] Melgar.


[44] Chiquiyok

Teksi muyupi
Tucui pachapi
Mascaska,
Manam canmanchu
Ñokallay hina
Huac‑chaka.
Maykan runarak
Imay allparik
Caspapas,
Ñocap yupiyman
Ñokap tupuyman
Chayanman.
Chiquip intuskan
Punchaupichari
Ñokaka,
Pakarerkani
Millay usukpak
Camaska,
Kolluchun ari
Chay pakariskay
Punchauka,
Tuta tucuchun
Ñacaska cachun
Huiñaypak.
Dr. Aranda.

[45]
El desgraciado

Por más que busques
En todas partes
Atento,
Otro infelice
Tan desgraciado
No encuentro.
Cual el viviente
[47] Tan angustiado
Que llegue,
Al infortunio
Donde me arrastra
Mi suerte.
Que infausto día
Falta instante
Terrible.
Cuando el destino
Me dio la vida
Tan triste.
Quede borrado
De entre los tiempos
Y así.
Sea maldito
Tórnese en noche
Sin fin.

[46]
Quita urpi
[14]

Imallarak cuy cuyacui,
Quita urpillay,
Chicachallan chica sinchi,
Manay cuyana;
Ancha yachayniyoktapas,
Quita urpillay,
Muspa muspatam purichin,
Manay cuyana.

Quita urpillay
Manay cuyana,
Pacha achiquianñam
Ripucunallay.

Huayray phahua huayanai
Quita urpillay,
Ñanniyquita ricuchihuay
[15]
[48] Manay cuyana;
Mana pipa musiaskallan
Quita urpillay,
Cay chiquiymanta kespisak
Manay cuyana.

Quita urpillay
Manay cuyana
Pacha achiquianñam
Ripucunallay

La paloma agreste

Que viene a ser el amor
Palomita agreste.
Tan pequeño y esforzado,
Desamorada;
Que al sabio más entendido,
Palomita agreste,
Le hace andar desatinado,
Desamorada.

Palomita agreste
[49] Desamorada
Amanece el día
Que yo me vaya.

Aligera golondrina,
Palomita agreste,
Enséñame tu camino,
Desamorada;
Para irme sin que me sientan,
Palomita agreste.
Y salvar de mi destino,
Desamorada;

Palomita agreste
Desamorada
Amanece el día
Que yo me vaya.

Notas

[1] Lat. 136. Se trataría de una Kashua. Cf. Acto I, Escena 7.
[2] Nota “[1] Coccoborus Chrysogaster, especie de calandria, avecilla de color negro i amarillo.” N.A.
[3] Nota “[2] Del quechua zara, maíz. Zea maiz.” N.A.
[4] La Aurora de Tarma. 138.
[5] Estos versos van en Tph: 40.
[6] No incluye traducción en Lat. iii, 138.
[7] Nota “[1] Urpi: paloma torcaza (Columba meloda) palabra que te simboliza el efecto amoroso; figura en todos los poemas incaicos.” N.A.; aparece en la página 38 de la edición consultada.
[8] Nota “[2] Ccoyllur es estrella. Cusi coyllur, es la estrella alegre o risueña.” Esta aparece en la página 38.
[9] Nota del autor “[3] Es una begonia con flores de petalos rojos al exterior i blancos interiormente.”.
[10] Sigue en Lat 137.
[11] Nota del autor, va en pág. 40 y 41: “[4] Uzca, son plantas de género lupinus. En algunos manus-/critos se encuentra, Utcu algodón.”.
[12] Sigue en La Aurora de Tarma, 139. Tarma. Repite estos dos versos que iban al final de Lat. 138: “Choy llaksa camachitatak/ Huntachinay chincachispa”.
[13] La versión quechua aparece en Anchorena (1874:132-133) y consigna como autor, en la columna derecha, a “M. Melgar”.
[14] La Gramática quechua lo consigna como huayno (1874:134).
[15] Continua en La Aurora de Tarma 140, febrero 1906.
© Gonzalo Espino Relucé, 2008
Todos los derechos reservados
La alforja de Chuque 18

martes, 17 de junio de 2008

Efraín Miranda, Coloquio (Inter)Nacional de Literatura. Más allá de los márgenes y los silenciamientos



Coloquio (Inter)Nacional de Literatura

Vigencia de la poesía de Efraín Miranda,

más allá de los márgenes y los silenciamientos


Miércoles 22, Jueves 23 y viernes 24 de Octubre 2008.




Convocatoria



La poesía de Efraín Miranda corresponde a un tejido central de la producción estética de los andes, en especial, del Perú. La ausencia de estudios ha llevado a consignar dicha producción poética como un icono raro y hasta extraño, sin que se ponga atención a su condición de enunciado otro, a su condición indígena o india, como prefiere llamar a su poesía el autor de Choza. Ubicada en los márgenes, silenciada, corresponde esbozar el balance y valoración de la poesía de Efraín Miranda como acto sublevante, paródico y antisistémico, que actúa desde la instancia de la cultura india (cosmovisión indígena) y crítica la cultura de occidente. Un poesía que sintetiza la trayectoria de las poéticas andinas, exactamente, por ser una poesía que ubica en un espacio signado por el conflictivo. Poesía que va de Muerte Cercana, pasando por Choza y Vida hasta llegar a Padre Sol y dan cuenta de una intensidad poética.


Temario:

1. Efraín Miranda. Poética india, poesía moderna.

2. Cosmovisión andina y poética de la palabra en Choza.

3. Estrategias de las poéticas andinas.

4. La poesía indígena y oralidad andina.

5. Sociedad, literatura e (neo)indigenismo

6. Modernidad en la obra de Efraín Miranda.


Ponencias:

1. Estas serán evaluadas del 8 de mayo al 15 de setiembre.

2. La sumilla o resumen de ponencia, no deben exceder las 100 palabras.

3. Debe indicarse la filiación institucional, evite siglas.

4. La lectura de ponencias tendrá un tiempo equivalente a 20' minutos por intervención.



Organizan:


Departamento y Escuela de Literatura. I.I.H., Facultad de Letras Ciencias Humanas

Vicerrectorado de Investigaciones, Universidad Nacional Mayor de San Marcos.

Arteidea Editores

Pez de oro, revista de literatura y cultura


Comisión Académica:


Dr. Porfirio Mamani Macedo (Universidad Sorbonne Nouvelle-París III)
Dra. Yanna Hadatty (Universidad Autonoma de México)
Dra. Aymará de Llano (Universidad Nacional de Mar de Plata)
Mg. Dorian Espezúa (UNMSM- Universidad Nacional Federico Villarreal)
Dr. Gonzalo Espino Relucé (Universidad Nacional Mayor de San Marcos)


Informes y comunicaciones:
Escuela de Literatura/ Departamento de Literatura/ FLCH- UNMSM
Instituto de Investigaciones Humanísticas/FLCH-UNMSM


viernes, 13 de junio de 2008

Tarmap pacha huaray, Adolfo Vienrich (8, pp. 20-35) ed. anotada por Gonzalo Espino


Tarmap Pacha Huaray
Nuna shimi chihuanhuay

Edición anotada

por Gonzalo Espino Relucé en

Homenaje a Adolfo Vienrich (1867-1908)

Tarmap pacha huaray (8)


Da el yaraví que copiamos a continuación, terminando Tirado con estas juiciosas observaciones, que revelan un profundo conocimiento de la índole de esta clase de elejías.[1]


"¿Que corazón por empedernido que se considere, se hará insensible a la poderosa fuerza de esta canción? Ella solo respira dolor i pena: los finales de los versos repetidos por el retornelo de la Música excitan a lástima i mueven a dolor: su objeto es manifestar el sentimiento concebido en la muerte de un idolatrado amante, i se desempeña con la mayor elegancia i hermosura: toma por asunto la viudedad de una tórtola que ha perdido su consorte, en cuya ausencia no halla alivio para mitigar su tristeza: comparación mui adequada, i simil excelente que manifiesta el natural delicado gusto de estas sin iguales composiciones"[2]

Hela aquí: [3]

[22]
Icma
[4]



Humpaskan huaillucuk urpi
Yanallanta chincachispa,
Tampi tampi, muspa muspa
Purin, phahuan, cutin, ticran.

Tunqui tunqui yuyaymana
Purun purunta taripan,
Kahuan kahuan mascaskanmi
Sacha, mallqui, rapi, kincha.

Sonko llampas patpatyaptin
Tincuycuyta mana atispa
Tuta punchau huaccascanmi
Puquiu, mayu, kocha, ppincha.

Chainam ñokallai causani!
Kam yayaita chincachiskai,
Atiraqui punchaumanta
Cuyay huashua sumak huillca.

Huaccanim, ichaka manam
Yanyarinchu cai llaquillay,
Hinallan paquiska sonkoi
Nanan, anchin, muspan, chincan.

Ñacarichihuanñan ancha
Yupaichaskay uyaiquipas,
Ricurihuan yuyainiypim
Chiri callqui, chhaqui sisa.

[24] Purunmanchu huacca rini,
Astahuanmi llaquiy miran,
Yuyachihuan camta punim
Huaylla, pampa, huaico, quinrai.

Sapanchacuskaipin cani,
Camta ricuk ricuk hina
Pichanquim chicchi huekeyta
Llampu, huaylluk, ñucñu rimak.

Causaktarak moskoptiymi
Sahuasunqui hucpa ricran
Chaimi turpuhuan tumpacui
Manchai saucha, raurak phiña.

Camllapi yuyarayaitam
Munani ñoka quiquillai
Camaiquim ninim sonkoita
Muchuy, huaccay, pitiy hina.

Ñokam cani tacyac yana
Teksi muyupi alau ninan,
Huaccaisihuachun hinantin
Uyhua, pichiu, runa, mitma.

Katisac huañunai camam
Puitupi llantuyniyquita,
Auccahuachumpas tahuantin
Pacha, huayra, unu, nina.



[23]La Viuda

Cuando a su consorte pierde
triste tortolita amante,
en sus ansias tropezando
corre, vuela, torna i parte.

Sin sosiego discursiva
examina todo el parque,
no reservando a su vista
tronco, planta, rama o cauce.

Perdida ya la esperanza,
y el corazón palpitante,
llora sin intermisión
fuentes, ríos, golfos, mares.

Así vivo yo (¡ay de mi!)
desde aquel funesto instante,
que te perdí por desgracia,
dulce hechizo, encanto amable.

Lloro, pero sin consuelo;
porque es mi pena tan grande,


que solo respiro triste
penas, sustos, ansias, ayes.

La memoria me maltrata
cuando a tu adorada imagen
siempre me la representa
muerta flor, helado jaspe.

[25] Si salgo a llorar al campo
se aumentan mas mis pesares;
porque me acuerdan de tí
bosques, montes, prados, valles.

Si acaso me veo sola
te miro en mis soledades,
procurando mi consuelo
grato, dulce, tierno, afable.

Entre sueños mi reposo
me perturbas i combates;
pues que creyéndote vivo
siento celos, furias, males.

Si acordándome de ti
mi espíritu se complace;
no importa que el corazón
sienta, sufra, llore y calle.

A lástima muevo al mundo,
siendo la mas fina amante;
porque lloren en mi pena
hombres, brutos, peces y aves.

Mientras me dure la vida
seguiré tu sombra errante,
aunque a mi amor se le opongan
agua, fuego, tierra y aire[5]


[26]
Nuevo silencio que dura hasta el año 1837, en cuyo año don José Palacios publicó en el Museo Erudito, un trabajo sobre una joya de la literatura incaica, un drama, que se conocía con el nombre de Apu Ollantay, primera vez que se haya hecho mención. Posteriormente se ha descubierto que el autor del drama ha sido el doctor Valdez de Sicuaní que falleció en 1816, y que su sobrino y heredero don Narciso Cuentas, de Tinta, poseía el original. Los manuscritos de esta obra, dice el doctor Barranca, no son tan raros… Mr. Markham, el viajero más concienzudo que hemos tenido desde Tschudi, i uno de los que más ha contribuido al conocimiento de la literatura incásica; hizo expresamente un viaje Laris, pueblo del departamento del Cuzco, para sacar un copia de un manuscrito que tenía el cura Justiniani, descendiente de la sangre real de los Incas; el cual le aseguró que siendo niño había visto representar una comedia a los indios en la provincia de Tinta. El doctor Rosas de Chincheros tenía otra copia con la cual comparó Markham la que obtuvo del cura Justinitani. Se dice también que en el convento de Santo Domingo del Cuzco hay un manuscrito que se cree generalmente ser el mas antiguo; aunque en estado que apenas se pue[27]de leer.

Pero es Tschudi el que publicó todo el drama en quechua, y Markham tradujo en verso inglés algunas escenas. La copia que hizo imprimir Tschudi en 1854 ha sido en vista de una remitida del Cuzco a Rugendas, célebre artista de Munich, por un monje que la copió de un manuscrito muy antiguo que se halla en el convento de Santo Domingo de aquella ciudad.

Mucho se ha discutido sobre la autenticidad del drama, cuyo fondo incásico la tradición lo ha conservado y el doctor Valdez no ha hecho sino ponerlo en orden, con algunas adiciones propias en época de Tupac Amaru, protector de las letras, y de quien era amigo y consejero. Markham, autoridad en la materia, se ratifica con estas frases: “una investigación posterior y estudio critico del texto me ha obligado a corroborar mi primera creencia que el Ollantay fue, en el fondo un trabajo de origen incásico anterior a la conquista. Todo lo que he leído desde entonces me ha confirmado en esta opinión.” Existen aun otros dramas inéditos, como el Usca Paucar. El padre Iturri, mucho más viejo que Valdez en su famosa Carta crítica sobre la Historia Americana de don Juan B. Muñoz [28] (Roma, 1797)
[6], hablaba de los dramas quechuas trasmitidos a nosotros por una tradición indiscutible. Y Garcilaso en sus Comentarios Reales trae el trozo siguiente:


“Algunos curiosos religiosos de diversas religiones, principalmente de la Compañía de Jesús, por aficionar a los Indios a los misterios de nuestra Redenpción, han compuesto Comedias para que las representasen los Indios, porque supieron que las representaban en tiempos de sus Reyes Incas, i por que vieron que tenían habilidad e ingenio para lo que quisieren enseñarles; i así un padre de la Compañía compuso una Comedia en loor de Nuestra Señora la Virgen María, i la escribió en lengua Aymará, diferente de la lengua general del Perú. El argumento era sobre aquellas palabras del Libro tercero del Génesis; Pondré enemistades entre ti i entre la Muger; & i ella misma quebrantará tu cabeza. Representáronla Indios muchachos, i mozos, en un pueblo llamado Sulli. I en Potosí se recitó un diálogo de la Fe, al cual se hallaron presentes más de doce mil Indios. En el Cuzco se representó otro Diálogo del Niño Jesús, donde se halló toda la grandeza de aquella Ciudad. Otro se representó en la Ciudad de los Reyes, delante de la Chancilleria, i de toda la Nobleça de la Cuidad, i de innumerables Indios; cuyo Argumento fue del Santísimo Sacramento, compuesto á pedaços, en dos Lenguas, en la Española, i en la General del Perú. Los muchachos Indios representaron los Diálogos en todas las cuatro partes, con tanta gracia i donaire en el hablar, con tantos meneos i acciones honestas que provocaban a contento i regocijo: i
[7] con tanta suavidad en los cantares, que muchos Españoles derramaren lágrimas de placer, i alegría, viendo la gracia, i habilidad, i buen ingenio de los Indieçuelos; i trocaron en contra la opinión que hasta entonces tenían, de que los Indios eran torpes, rudos, é inhábiles.”[8]

El señor cura doctor Calixto Tellechea Barrial escribió varias comedias y tragedias en una quechua correcta, elegante y pura; tradujo en verso quechua la Despedida de Arriaza. (Véanse los Anales del Cuzco por don Pío B. Meza).

[29] Todos están acordes en reconocerle su origen incáico; solo el general Bartolomé Mitre, presidente de la república Argentina, en 1881 publicó un erudito estudio sobre el Ollantay despojándolo de la antigüedad y de su genealogía incaica: el señor Ricardo Palma (1876) adujo los primeros argumentos en el prólogo del Ollanta en verso del señor Constantino Carrasco
[9], que la efectuó sobre la versión castellana, dada por el doctor Sebastián Barranca el año de 1868.

¿Pero que valen las objeciones de estos dos señores, ignorantes en la lengua quechua, y de la índole, costumbres y tradiciones incaicas, al lado de todos los quechuólogos como Tschudi, Markham, Barranca, Nodal, Pacheco Zegarra, Vicente Fidel López, Leonardo Villar, etcétera?

Riva-Agüero refiriéndose a Melgar, en su tesis Carácter de la literatura del Perú independiente (1905) se expresa así:


“No obstante, los indios tuvieron antes de la conquista, si nó una verdadera literatura, por lo menos condiciones literarias [definidas] que han podido influir sobre los literatos de la República, ya por herencia, ya al inspirarse éstos en las costumbres y cantos populares de los indígenas. Aquellas condiciones son: la imaginación soñado[30]ra y nebulosa, la melancolía, el dolor íntimo y silenciosos, una poesía amatoria impregnada de tristeza. Y, en efecto, todo ello ha obrado visiblemente sobre Melgar. Durante el periodo romántico, entre[9] el coro de poetas quejumbrosos que ese movimiento suscitó, hay en algunos, acentos que parecen tener aquel origen nacional.”[10]



Y en una cita, ocupándose del poeta Carrasco que puso en verso la traducción castellana de Ollanta de Sebastián Barranca deja traslucir sus dudas respecto al origen quechua del drama y con su acostumbrado eclecticismo lo cree “posterior a la conquista, aunque no en mucho tiempo”[12] con una observación pueril: “(Ante todo si los indios no conocían la escritura [puesto que los jeroglíficos estaban olvidados en el tiempo a que se refiere el Ollanta], ¿cómo pudieron componer y conservar semejante pieza dramática? Los quipos no bastaban para esto.”[13] Argumentos que caen por si, con las citas que hemos reproducido anteriormente, en particular la de Garcilaso (véase pág. 13) y con lo que acontece hoy mismo aquí, con la pantomima Las incas, que solo una señora en Tarma la sabe, doña Paula Torres, e incapaz para referir los versos y sólo cantándolos da el trozo íntegro.

[31] Nos limitaremos a la trascripción de los coros, cuyo sabor incaico nadie podría poner en duda, y a dos escenas, las más bellas del drama, que solo extraños a la raza, podrán negarle su autenticidad; pues parécenos escuchar a esos indios oradores que improvisan diálogos después de sus bailes, o a esas indias lamentándose en sollozos de su destino, como aquella que lloraba la muerte de su tierno hijo respondiendo al ser interrogada por la causa de su dolor: “Le anocheció cuando recién amanecía”, o “murió en la aurora de su vida” (Pachahuaraynin tutaparun). Metáfora sublime, que Chateaubriand o Victor Hugo no hubieran titubeado en patrocinarla.

Rivero y Tschudi consideran el drama trágico Ollanta, como la más importante producción literaria de cuantas lenguas americanas hay.

Los dos pasajes de Ollanta dignos de llamar la atención tanto por su estilo como por la profunda expresión de sus sentimientos son: el monólogo de Ollanta y el de Cusi Coyllur que desesperada dice a su mama Coya:

[¡Ay ñustalay, ay mamallay!]


¡Ay ñustalay, ay mamallay!
Imaynan mana huaccasac,
Imaynan mana sullasac,
I chay auqui munasccallay,
I chay ccacca huaylluscallay
Cay chica tuta ppunchaupi
Cay chica huarma cascaipi
I cconccahuan, i saqquehuan
I huyayta pay ppaquihuan
Mana huaturicuhuaspa.
¡Ay mamallay, ay ñustallay,
Ay huayllucusccay ccosallay!
Camta ricsicunaypaccha
Quillapi chay yana ppacha
Intipas paccaricuspa
Ccospapurccan chiri uspha,
Phuyupas tacru ninahuan
Llaquita paylla huillahuan,
Ccoillurpas chasca tucuspa
Chupata aisaricuspa
Tucuiñincu tapia carccan
Hinantinpas pisiparccan, (llora)
¡Ay mamallay, ay ñustallay,
Ay huayllucusccay ccosallay!

¡Ay, madre mía! ¡Ay, Princesa!
¿Cómo no me he de angustiar,
Si Ollanta viéndome presa
Ha faltado a su promesa
Y me llega a abandonar?
¡El de mi niñez cuidaba
Con tanta solicitud!
Yo tiernamente lo amaba;
Mas ya mi placer se acaba,
Pues cosecho ingratitud.
¡Ay, Princesa! ¡Ay, madre mía!
¡Ah, idolatrado amor!
Cuando a esta morada entré,
La Luna estaba sombría,
Al Sol ceniza cubría:
Todo negro lo miré
Una nube tempestuosa
Vino a aumentar mi dolor;
Y de verme tan llorosa,
Apagó su lumbre hermosa
El lucero del amor


¡Ay! la creación entera
Pertinaz guerra me da;
Mi corazón solo espera
El feliz día en que muera....
Para mí no hay mundo ya. (llora)
¡Ay, madre mía! ¡Ay,
Princesa! Ah idolatrado amor!
[14]


[34] I el monólogo de Ollanta después [35]de su entrevista con Pachacutec:[15]

[34] [Monólogo de Ollanta]



¡Ay, Cuzco! ay sumac llacta!
Cunamanta ccayamancca
Aucan casac, casac auca
Chay ccascoiquita ccaracta


Lliquirccuspa, sonccoyquita
Cunturcunaman cconaypac
Chay auca, chay Incayquita:
Huñu huñu huaranccata
Anticunata llullaspa.


Suyuycunata tocllaspa
Pusamusac pullcanccata;
Sacsahuamanpin ricunqui
Runayta phuyuta hina;
Chaypin sayarincca nina
Yahuarpin chaipi puñunqui
Chaqueipin cancca Incaiqui,
Chaipacham paipas ricuncca
Pisinchus ñoccapac Yunca
Puchuncachus chay cuncaiqui
Manapunim ccoiquimanchu
Ñihuanracc chay ususinta?
¿Pascarinracc chay siminta?
Manam campacca canmanchu
Ñispa, uticuy phinascca
Conccor sayaspa mañacctey?
Incan paypas ñocca cactay
Tucuymi chaycca yachascca.
Cunancca cayllaña cachun.....

[35]
¡Oh Cuzco! ¡Pueblo hermoso!
Desde hoy en adelante
Voy a ser tu enemigo rencoroso.
Yo rasgándote el pecho palpitante,
Tu corazón entero


Daré por pasto al cóndor carnicero
Y ese Inca, ese tirano...
Yo alistaré mis Antis a millares,
Armas a todos les daré, y ufano,
Al ronco son de trompas militares
Estallaré cual tempestad funesta
De Sacsa‑huáman en la cumbre enhiesta.
Allí se alzará el fuego,
Dormirás en la sangre y en el lodo;
Entonces verá el Inca si le ruego
Y con mis pretensiones lo incomodo.
A mis pies te he de ver, Rey insolente;
Sabrás si tengo entonces poca gente
Y si segura se halla tu cabeza.
¿Tendrás aun altiveza
Para negarme a tu hija? Ni al mirarte
Rendido, arrodillado
Tan sandio he de ser yo para rogarte.
Hasta el hablarme te será vedado.
Pronto por Inca me alzará el imperio.
¿Tú...? Morirás en rudo cautiverio.



Notas:
[1] Este enunciado no figura en Lat.133.
[2] Cf. Sincranio 1791: 288-289. Tampoco este enunciado figura en Lat. 133.
[3] Lat. 133: Escribe “Dice así.”, luego un vándalo ha cortado la 4ª col., se trata de la versión quechua del poema “Icma”. La siguiente entrega ha sido tijereteada toda. Continúa en La Aurora de Tarma, 134.
[4] La versión quechua no figura en el Mercurio Peruano. Proviene de la Gramática Quechua de Anchorena (cf. 131-132). El texto se presenta en dos columnas, la versión quechua que va a la derecha pertenece al “Dr. Tirado”, a la izquierda, en versalita, “Traducido: En el Mercurio Peruano t. IV”, va en castellano.
[5] El poema va en el folio 288 e incluye la siguiente nota: “[3] Cuando se trate de la lengua Quechua se conocerá que es peculiar á ella ministrar composiciones á los Yaravíes.” [Sincranio 1791: 288.], apuntada por el autor de esta colección. Sigue en La Aurora de Tarma, 135.
[6] Francisco Iturri, Carta critica // sobre // La historia de América // del // Sr. D. Juan Bautista Muñoz. // Escrita en Roma // por // Don F. I. // Impresa en Madrid, Año 1797. Reimpresa en Buenos Ayres, en la Imprenta de la Independencia. 1818.
[7] Ibídem: “con tanta gracia i donaire en el hablar, con tantos meneos i acciones honestas que provocaban a contento i regocijo: i”, no figura en el semanario radical.
[8] Inca Garcilaso de la Vega, Comentarios Reales de los Incas, Lib. II, Cap. xxviii “Los pocos instrumentos que los indios alcançaron para sus oficios”; p. 92.
[9] Constantino Carrasco. Ollanta. Drama quichua en tres actos y en verso. Dedicado al señor José Sebastián Barranca, primer traductor de este drama in Teatro Republicano Siglo XIX. Selección, prólogo y bibliografía de Ricardo Silva Santisteban. Lima, Banco Continental – PUCP, pp. 383-480 (Antología General del Teatro Peruano, t. IV).
[10] Continúa en La Aurora de Tarma, 136 (1906).
[11] José de la Riva-Agüero y Osma. Carácter de la literatura del Perú independiente. Tesis para Bachillerato de Letras. Lima, E. Rosay Editor, 1905; p. 11. 2da. ed. Lima, PUCP, 1962 (Obras Completas de José de la Riva-Agüero, Estudios de Literatura Peruana, I); p. 71.
[12] Ibídem; p. 167. Se trata de la extensa nota 78 de Riva-Agüero.
[13] Ibíd.; p.166.
[14] Apu Ollanta, Act. I, Escena 4.
[15] Corresponde al Act. I, Escena 11.Ilustración tomada de: Crónicas de un Jarocho en Lima
http://www.unjarochoenlima.blogspot.com/


© Gonzalo Espino Relucé, 2008
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La alforja de Chuque 17

lunes, 9 de junio de 2008

Declaración 13 Festival de Poesía de La Habana, 2008


13 Festival de Poesía de La Habana, 2008.

DECLARACIÓN FINAL


A LOS POETAS DEL MUNDO:

Los poetas asistentes al 13 Festival Internacional de Poesía de La Habana saludamos la significativa presencia de los poetas de las culturas originarias, expresión de la trascendencia de su obra en la hora actual de Nuestra América.

Patentizamos nuestra solidaridad con las justas reivindicaciones de los pueblos originarios por legitimar su derecho inalienable a los territorios en los que han vivido durante siglos, sus recursos naturales, sus autonomías en el marco de los estados, sus culturas, sus lenguas y la posibilidad de educar a sus hijos en los sagrados valores de su particular concepción del mundo.

Reconocemos la condición legitimante de las tradiciones orales en el nacimiento y desarrollo de las literaturas de las naciones originarias, en tanto la oralitura es una realidad consustancial al proceso de formación y enriquecimiento de las culturas de las naciones originarias de Nuestra América.

Respaldamos los procesos de integración en América Latina que, en una experiencia sin precedentes, con el poderío y la riqueza de su diversidad cultural, política y económica, puede conducir a millones de hombres y mujeres a la definitiva independencia.

Ratificamos nuestra convicción de que el mundo no puede seguir en su carrera hacia la autodestrucción, presa de la irracionalidad y la violencia, el egoísmo y la injusticia a que ha sido sometido por los poderes hegemónicos que modelan la sociedad contemporánea.

Ratificamos nuestro rechazo a la guerra y la disposición a unir fuerzas en la construcción de una vida digna en la tierra.

Consideramos imprescindible la creación de una sensibilidad planetaria sobre la preservación de la naturaleza. Los bosques, el agua, la flora, la fauna, la esplendorosa biodiversidad no sólo son el escenario de la vida sino parte inseparable de los destinos de la especie humana.

Los recursos de que dispone la humanidad deben ser destinados para garantizar el derecho a la vida de millones de seres humanos condenados a la pobreza, la insalubridad, la incultura, el abandono y la muerte.

Estamos en el deber de enaltecer los valores universales que han llevado a la civilización humana a su más alto grado de desarrollo y contribuir con nuestra obra a configurar un destino de paz y armonía para las nuevas generaciones.

Los poetas tenemos la posibilidad de cantar la belleza del mundo y crear conciencia sobre los peligros que acechan a la humanidad y debemos poner nuestras palabras al servicio de los más nobles sueños del hombre.

Mantengamos encendida la luz de la poesía. A su alrededor nacerá, como en otros tiempos sombríos, nuestra esperanza.
La Habana, 31 de mayo de 2008.